(Actualiza con más detalles del operativo)
Sídney (Australia), 30 mar (EFE).- La Policía australiana abatió a tiros este lunes al fugitivo Dezi Freeman, presunto autor del tiroteo que en agosto de 2025 costó la vida a dos agentes en el estado de Victoria (sur), poniendo fin a una intensa búsqueda de casi siete meses que movilizó a cientos de efectivos por zonas montañosas y boscosas.
Según informaron las autoridades, Freeman, de 56 años, murió tras un operativo iniciado a primera hora de la mañana en una propiedad rural cercana a Thologolong, en la frontera entre Victoria y Nueva Gales del Sur.
El enfrentamiento se produjo tras un cerco policial y un tenso cara a cara que se extendió durante unas tres horas, detallaron las autoridades.
El jefe de la Policía de Victoria, Mike Bush, explicó en una rueda de prensa que los agentes intentaron negociar una rendición pacífica y "usaron todas las herramientas disponibles" para evitar un desenlace fatal.
Sin embargo, el sospechoso salió de un contenedor donde se ocultaba, se identificó como Freeman y extrajo un arma de fuego que llevaba escondida entre su ropa, apuntando contra los policías, quienes respondieron con disparos.
No se registraron heridos entre los agentes en el operativo, aunque las autoridades han abierto una investigación independiente para esclarecer los detalles del incidente.
Freeman era buscado desde el 26 de agosto de 2025, cuando abrió fuego contra un grupo de policías que ejecutaban una orden de registro en su propiedad en Porepunkah, en Victoria, por presuntos delitos sexuales.
Durante meses, el fugitivo logró evadir a las autoridades moviéndose por áreas montañosas y boscosas, aprovechando su conocimiento del terreno y su capacidad de supervivencia.
La operación de búsqueda incluyó helicópteros, unidades especiales y el rastreo de más de un centenar de propiedades en una amplia región.
Finalmente fue localizado en una propiedad aislada sin vivienda permanente, con contenedores y caravanas y las autoridades señalaron además que, en las últimas horas antes del operativo, no había indicios de que contara con cómplices.
El caso generó gran impacto en Australia, por la vinculación de Freeman con el movimiento de los llamados "ciudadanos soberanos", una ideología que rechaza la legitimidad del Estado y sus leyes.
Aunque las autoridades no establecieron vínculos terroristas en este caso, sí advirtieron que la combinación de creencias conspirativas y de rechazo a las instituciones pudo aumentar el riesgo de episodios violentos.
En Australia, el movimiento ya había sido relacionado con hechos graves, como la emboscada ocurrida en diciembre de 2022 en el estado de Queensland (este), donde tres individuos vinculados a esta ideología asesinaron a dos policías y a un vecino antes de morir en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. EFE
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