
Una nueva oleada de ataques con misiles y drones del Ejército ruso ha interrumpido la noche de este miércoles en la capital de Ucrania, Kiev, donde hasta el momento se han registrado al menos nueve muertes y 34 personas heridas, incluido un menor, así como múltiples incendios y edificios destruidos.
"Se han confirmado nueve fallecidos; se está verificando la información sobre varias personas más, y las labores de rescate continúan. También se han confirmado 34 heridos, entre ellos al menos un niño", ha informado este jueves en redes sociales el jefe de la Administración Militar de Kiev, Timur Tkachenko, que ha transmitido sus "más sinceras condolencias a las familias de todas y cada una de las personas que han perdido la vida a manos de Rusia".
De cualquier modo, el responsable castrense ha incidido en que "actualmente, los servicios de emergencia están trabajando para desplegar centros de operaciones cerca de las zonas más afectadas". "Se observan numerosos ataques directos contra edificios residenciales, donde, lamentablemente, se está rescatando a personas de entre los escombros, incluyendo a los fallecidos", ha subrayado.
Ante esta coyuntura, Tkachenko ha instado a los residentes de la capital ucraniana a que "bajo ninguna circunstancia" ignoren las señales de alarma. "Los rusos están atacando deliberadamente edificios residenciales. Esta noche, una vez más, demostraron su naturaleza terrorista", ha espetado.
Los bombardeos han comenzado horas después de que el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, advirtiera en una rueda de prensa en Irlanda --a cuyo término, indicó, volvería a su país-- tener "información muy preocupante sobre los preparativos para otro ataque masivo ruso".
"Contamos con datos de inteligencia relevantes", incidió, antes de declarar que "Putin lleva tiempo preparando este ataque masivo contra Ucrania", si bien "no es el primero".
completa toda los campos para contáctarnos