Militares, especialistas y voluntarios iniciaron la búsqueda de más de 1.400 desaparecidos tras la devastadora riada registrada entre Nepal y el Tíbet. El desastre deja al menos 362 muertos, según los últimos reportes.
Las labores se desarrollan en condiciones especialmente complejas por la destrucción de caminos, el derrumbe de puentes y los cortes de comunicaciones, recogió France 24.
Además, las autoridades mantienen una alerta por posibles nuevos desprendimientos de tierra. El riesgo persiste debido a las lluvias que continúan afectando la zona del Himalaya.
Según medios que lograron acceder al área afectada, 1.468 personas permanecen desaparecidas a ambos lados de la frontera con China.
Para acelerar las tareas, el Gobierno desplegó efectivos del Ejército, más de 7.400 integrantes de las fuerzas de seguridad y helicópteros militares y policiales.
Hasta ahora, 123 personas han sido rescatadas con vida después de quedar atrapadas o incomunicadas por la emergencia.

Bibek Kumal, un nepalí de 24 años, quedó atrapado por una avalancha de lodo y rocas mientras cavaba un pozo cerca de la frontera.
“Empecé a correr. Entonces, una pared de agua cayó con estruendo como si fuera un terremoto”, relató a Reuters desde el Centro Nacional de Traumatología de Katmandú.
El joven recordó que sus compañeros de trabajo lo alertaron para que escapara. Finalmente, logró salvarse al quedar aferrado a un árbol.
“Si no hubiera habido un árbol de mango, me habría arrastrado la corriente y habría muerto”, dijo.
Por otra parte, Rihana Lamichhane, de 11 años, también sobrevivió a la inundación.
“Mientras cruzaba el río, de repente el agua de la inundación bajó a borbotones”, relató.
“Me alegra estar a salvo. No tengo ni idea de qué les pasó a mis amigos”, añadió desde el hospital, donde fue internada por heridas en el pecho y una pierna.

La primera versión del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés) calificó al evento como un terremoto de 4,4, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros, y lo situó a unos 77 kilómetros al noroeste de Kodari, cerca de la frontera con China.
Horas más tarde, el mismo organismo realizó una actualización y aclaró que un análisis adicional de las ondas sísmicas de largo período muestra que la energía no es producida por un temblor. Lo clasificó como un deslizamiento de tierra.
Al mismo tiempo, actualizó la magnitud del evento a 5,2 y, a partir de imágenes satelitales, ubicó su origen a unos 55 kilómetros al noroeste de Kodari, Nepal.
En la madrugada, el mismo Servicio Geológico de (USGS) de Estados Unidos, dijo que el evento inicialmente registrado como sísmico, cerca de la frontera entre Nepal y China, no fue un terremoto, sino un colapso glaciar y un flujo de escombros que provocaron impactos catastróficos río abajo.
The post Muertos en Nepal superan los 360 y hay más de 1.400 desaparecidos: catástrofe se habría producido por un colapso glaciar appeared first on La Nación.
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