El seleccionado de Países Bajos disputó el Mundial de Brasil 2014 donde enfrentó a la Roja.
El exfutbolista Daryl Janmaat, quien disputó mundiales con la selección de Países Bajos y tuvo una extensa carrera en clubes de la liga inglesa, reveló una compleja etapa de su vida personal. Pese a su éxito dentro de las canchas, el jugador atravesó duros momentos marcados por su adicción a las drogas.
En el podcast AD Football, Janmaat se sinceró sobre esta problemática y confesó que su dependencia estuvo a punto de destruir por completo su vida. “La adicción a la cocaína causa mucho daño. Estaba muy, muy metido en esto”.
Añadiendo que es una situación complicada, sobre todo para su familia. “Tengo tres hijos que también oyen y leen cosas. No puedo ni quiero entrar en detalles, pero mi adicción a la cocaína me ha causado mucho daño”.
Tras su retiro en ADO den Haan, medios revelaron que el jugador fue encontrado bajo los efectos de estupefacientes, por lo que fue ingresó a un centro de rehabilitación en Sudáfrica. “Tenía muchas ganas, pero una lesión de rodilla lo arruinó todo”.
“Tenía la rodilla increíblemente inflamada. Después de una inyección, todo salió mal: la aguja equivocada me provocó una inflamación en la articulación. Mi carrera estaba acabada. No pude soportarlo”.
Añadiendo que es una adicción que destruye mucho, que a pesar del apoyo de sus seres queridos, sabe que decepcionó a mucha gente. “Empiezas a mentir y a distorsionar las cosas. Es agotador, pero sobre todo, muy doloroso. ¿Puso en peligro mi vida? Bueno, estaba muy, muy metido”.

“Hubo momentos en los que estuve muy, muy mal, digámoslo así. Lo tuve todo como jugador, y de hecho, todavía lo tengo. Pero han pasado muchas cosas desde entonces”.
En la misma línea añade que es una lucha que no termina. “La adicción es una verdadera batalla, donde estás al límite de tus fuerzas. Literalmente. Estás en una lucha; realmente destruye mucho. En una clínica como esa, tienes terapia y apoyo psicológico. Después de eso, tomé un rumbo diferente. Sí, el correcto. Por suerte”.

Tras colgar los botines, el jugador se convirtió en el director técnico de ADO, pero la carga laboral lo superó, señalando que inicialmente le informaron que recibiría ayuda para todo. “Pero me dejaron abandonado a mi suerte. No fue nada. De repente, perdí la estructura que había tenido durante años como futbolista”.
“Fue difícil. La adicción a la cocaína se apoderó de mí poco a poco. Empiezas a mentirle a la gente que quieres. Es terrible; lastimé a mucha gente”.
“Los problemas solo empezaron después de retirarme. Como jugador, todo es manejable: vas de entrenamiento en entrenamiento. De partido en partido. Cuando todo eso desapareció y me sentí completamente fuera de lugar como director técnico de ADO, las cosas se torcieron. Y con razón”, explicó.
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