Rafael Peña
Ceuta, 28 jul (EFE).- Una de las voces más influyentes del pop rock nacional y destacado de la "movida madrileña" de los años 80, Nacho García (Nacha Pop), tiene claro que se bajará de los escenarios cuando "no lo disfrute" porque no ve necesario prolongar su carrera "más de lo debido" para no estar fuera de su sitio.
Así lo ha explicado Nacho García Vega (Madrid, 1961) en una entrevista con EFE después de protagonizar en Ceuta un concierto junto a otros míticos de la escena nacional de este género como Rafa de La Unión, el grupo La Guardia o Javier Ojeda del grupo Danza Invisible.
"Lo tengo muy claro: hay gente que seguiría aunque no disfrute pero yo no podría porque no deja de ser un esfuerzo, un trabajo y una exigencia física de estar mucho tiempo fuera de casa. Yo me lo paso muy bien, me encanta ver al público disfrutar y eso es una droga muy adictiva", ha reflexionado.
Nacho García, que junto a Antonio Vega, Carlos Villalta y Antonio Martín "Ñete" fundaron Nacha Pop en 1978, ha resaltado que la conexión con el público supone "esa gasolina" que hace que siga en activo.
En su opinión, para la supervivencia de un grupo es "esencial" sentirse cómodo con su repertorio. "Es clave porque hay música que con el tiempo envejece mal y hay letras que tampoco gustarían pero no es el caso de Nacha Pop, nos parece que tenemos un repertorio que se puede hacer con sonido actual".
El cantante defiende que la música de su época "tiene mucho magnetismo después de décadas, es muy directa porque se hizo con muchísima impulsividad, es decir, se vomitaba la música más que interpretarse, se subía al escenario gente que no tenía mucho talento, ni siquiera mucha técnica, pero sí se subían porque tenían que expresar lo que llevan dentro y eso se hacía en los 80".
A la hora de hacer comparaciones con el movimiento musical actual se expresa así: "Nunca pondré a parir músicas como el reguetón porque la música está para hacer divertirse a la gente, y si la gente sigue al reguetón me parece un pecado meterte con ese estilo, por lo que reconozco el valor que tiene hacer que la gente lo disfrute, encima millones de personas, y si te metes con él eres un retrógrado grande".
Ha destacado la vigencia de grupos de los años 80, con los que aún comparte escenario. "Son muy buenos amigos desde hace décadas y cuando coincidimos en festivales es como volver a ver a los sospechosos habituales, como yo los llamo, y eso me encanta porque se crea un ambiente genial".
Voz y guitarra, el madrileño ha hablado de su predilección musical. "Me gustan más las mujeres que los hombres y, de hecho, hay una lista de mujeres a nivel internacional que me gustan más que grupos u hombres, se ha dado esa circunstancia, y reconozco el valor que tienen muchos artistas".
No obstante, sí tiene un "pero" a todo ello: "No me gusta que en el directo lleven tantas cosas pregrabadas porque hay conciertos masivos donde el 90 por ciento de lo que suena está pregrabado, lo cual me echa un poco para atrás porque es malo para el desarrollo de la música y de los músicos".
El grupo, que renació en 2012 tras un periodo de tres años de inactividad por la muerte de Antonio Vega Tallés, sigue vigente pese a que "los tiempos han cambiado, la forma de consumir música también y hay cosas que están muy bien".
En sus conciertos no falta una canción: "Si no tocamos 'Chica de ayer', no saldremos vivos de la ciudad donde actuamos. Hay seis u ocho canciones que son intocables, pero el resto las cambiamos y eso hace que cada concierto sea distinto y salimos de la rutina". EFE
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