Diego Nicolás Alonso
Nairobi, 1 ago (EFE).- En un campo de Don Bosco Utume, en Nairobi, un grupo de niños kenianos mira atento una pantalla. No están viendo goles o partidos al azar. Analizan jugadas del Villarreal CF antes de saltar al césped. Para muchos, es la primera vez que un club español les explica el fútbol desde dentro.
El Villarreal celebra esta semana su primer campus en Kenia, una iniciativa de su academia internacional junto a New Hera Interconnection, abierta a niños y niñas de categorías sub-8 a sub-19.
El campamento, que comenzó el 28 de julio y termina este 1 de agosto, reúne a 55 jóvenes, cinco más de las plazas previstas inicialmente.
"Era una prueba, un test para ver cómo respondía el mercado, y creo que ha sido todo un éxito", explica a EFE el fundador y CEO de New Hera Interconnection, Martí Arimany Torres.
Los participantes se dividen en cuatro grupos por edades, con entrenadores locales y dos técnicos españoles del Villarreal. Durante cinco días trabajan bajo la metodología del club castellonense, con sesiones de campo y también de videoanálisis.
La recompensa más visible está al final. Dos jugadores serán seleccionados para viajar a España y participar en un torneo oficial del Villarreal la próxima temporada.
Pero el proyecto, dicen sus impulsores, quiere ir más allá de una semana de entrenamientos.
"Con el Villarreal hemos tenido muchas conversaciones para ir un poco más allá. Yo creo que este no va a ser el último campus, no hablo sólo de Kenia, hablo de África", señala Martí Torres.
El empresario catalán, que lleva años trabajando en proyectos deportivos en Nairobi, cree que el problema del talento africano no es la calidad, sino la falta de escaparate.
"Hay muchísimo potencial. Muchas veces lo que faltan son este tipo de oportunidades, plataformas para desarrollarse, aprender y ver lo que se necesita para llegar a estos niveles", afirma.
Desde el Villarreal, la sensación es parecida. Alejandro Márquez, entrenador del departamento internacional del club, reconoce que el nivel le ha sorprendido.
"Son jugadores muy trabajadores, escuchan mucho a los entrenadores y hay una buena base para empezar", dice a EFE.
Márquez recuerda que el Villarreal viene de una ciudad de apenas 50.000 habitantes y que su expansión internacional busca mostrar una metodología que le ha permitido desarrollar jugadores.
"En África hay mucho talento. Cada día más clubes europeos miran a países africanos", subraya.
Jorge Fuster, técnico del fútbol femenino del Villarreal, apunta una diferencia concreta respecto a España: el nivel táctico.
"El talento está en todas partes del mundo, en África también. Incluso puede haber más que en Europa o Asia, pero hay que trabajarlo y darle visibilidad", explica.
Entre los niños, los sueños tienen nombres propios. Jordan, de 14 años, juega de extremo y delantero. Su ídolo es Mohamed Salah y su sueño, dice sin dudar, es jugar en el Liverpool.
Otro participante, Junior, de 15 años y centrocampista, tiene clara su ruta imaginaria: hacerse profesional y terminar su carrera en el Arsenal, "el mejor equipo del mundo", asegura sonriendo.
Los entrenadores no venden caminos fáciles. Llegar a Europa, admiten, es difícil incluso para los jóvenes españoles. Pero no imposible.
"El fútbol es una maratón, no una carrera de dos días", resume Martí Torres.
En Nairobi, esa maratón acaba de abrir una nueva salida. Y esta vez tiene color amarillo. EFE
(foto) (vídeo)
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