
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha testificado este miércoles por última vez ante el tribunal, donde ha afirmado que el objetivo de los fiscales era "encontrar algo" en su contra", si bien ha recalcado que finalmente "no han encontrado nada".
El mandatario ha aprovechado sus alegatos finales para atacar a la Fiscalía y recalcar que está sufriendo una persecución en el marco de los tres casos de corrupción abiertos en su contra, si bien ha alargado el proceso durante meses --desde que las audiencias comenzaran a finales de 2024-- alegando a problemas de salud, peligros para la seguridad nacional y cuestiones diplomáticas.
"El objetivo era encontrar algo, pero no han encontrado nada. Han interrogado a todos mis familiares y amigos, han utilizado métodos que son impensables. Han destruido familias. No estaban buscando un delito concreto, estaban buscando a una persona y no han encontrado nada", ha aseverado, según informaciones recogidas por el Canal 13.
En este sentido, ha lamentado que "un equipo enorme se haya dedicado a esto con un capital inmenso y cientos de miles de shékels". "Lo que debería haber sido hacer cumplir la ley se ha convertido en el derrocamiento de la misma", ha apuntado. "Uno se daba cuenta enseguida de que no había nada, de que todo era en vano. A día de hoy, no sé de qué se me acusa en el 'caso 2000'", ha aseverado respecto a una de las causas que sigue teniendo pendientes.
En este caso se investiga el pago de supuestos sobornos a medios de comunicación, los cuales involucran al editor y propietario del diario israelí 'Yediot Ajronot', Arnon 'Noni' Mozes. Según la acusación, ambos discutieron un posible acuerdo por el cual Mozes mejoraría la cobertura de Netanyahu en el periódico a cambio de medidas que limitarían a 'Israel Hayom', un periódico rival cuya distribución gratuita representaba una grave amenaza económica para el 'Yediot Ajronot'.
"Entiendo la construcción ficticia del 'caso 4000', que se desmorona ante mis ojos. ¿Pero en el 'caso 2000'? ¿De tácticas contra un oponente político? Actué en contra de su deseo de cerrar un periódico de derecha, sacrifiqué mi Gobierno por esto. Es una caza de brujas", ha aseverado al abordar el caso más grave abierto en su contra y en el que hace frente a cargos por impulsar regulaciones que beneficiaron al accionista mayoritario del grupo Bezeq, Shaul Elovitch, a cambio de una cobertura favorable al Gobierno por parte del portal de noticias Walla.
"Luego pasan a otro caso y me interrogan sobre la Ley de Donaciones, hacen los cambios que quieren, e incluso así, no funciona. (...) Crean una ruptura de confianza. ¿Sobre qué?", se ha preguntado, antes de afirmar que "donde hay una ruptura de confianza es chantajeando a testigos y amenazándolos". "Esto es un intento de daño, un daño directo e intencional, una obstrucción política para impedir que los ciudadanos de Israel elijan a quien quieran", ha manifestado.
Netanyahu ha utilizado su estado de salud en reiteradas ocasiones para evitar declarar ante la Justicia en el marco de los casos de corrupción que sigue teniendo abiertos. El primer ministro ha dicho no poder acudir a los juzgados en numerosas ocasiones aludiendo a diversas afecciones, pero también por cuestiones de "seguridad nacional".
Se trata del primer político en la historia de Israel en ser imputada mientras ocupa el cargo de primer ministro y ha sido acusado de pagar sobornos, fraude y abuso de poder en tres casos, tras las investigaciones encabezadas por el ahora ex fiscal general Avichai Mandelblit.
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