SEÑOR DIRECTOR:
La contradicción es evidente. Se anunció como prioridad sacar a niños, niñas y adolescentes de las residencias y, simultáneamente, se recomienda recortar tres programas que son fundamentales para lograrlo: adopción, familias de acogida y salud mental.
Un niño que egresa de una residencia sin que se haya avanzado en los tres componentes no ha egresado: está siendo abandonado.
Existe además una paradoja financiera. Una residencia puede costar entre tres y siete veces más que el cuidado familiar. Recortar lo más barato para ahorrar es, en el mediano plazo, la opción más cara. Apoyamos al subsecretario de la Niñez cuando planteó, recientemente, igualar ambos montos para promover, de verdad, el acogimiento. Por otra parte, creemos que recortar el presupuesto en adopción merma no solo el funcionamiento del programa, sino también la posibilidad que niños, niñas y adolescentes vean restituidos su derecho a vivir en familia de forma definitiva.
La niñez en Chile está en emergencia y requiere de atención urgente. Los niños no pueden esperar nuevos ciclos presupuestarios. Estamos disponibles para aportar evidencia técnica y propuestas concretas.
Francisco Covarrubias Izquierdo
Coalición por el Derecho a Vivir en Familia
completa toda los campos para contáctarnos