Oslo, 8 sep (EFE).- Oslo vivirá este miércoles uno de los mayores dispositivos de seguridad de su historia para el funeral del rey Harald V de Noruega, fallecido hace once días a los 89 años y que congregará a miles de ciudadanos en las calles de la capital y a miembros de casas reales y jefes de Estado de decenas de países.
"Me siento muy confiado de que esta, quizás la mayor operación policial de nuestro tiempo y, tal vez, de todos los tiempos, se llevará a cabo de manera segura y digna", señaló el director de la Policía de Noruega, Håkon Skulstad.
La Policía está preparada para el operativo "tanto por aire como en tierra y en el ámbito digital", aseguró quien ya trabajó como policía en el funeral del rey Olav en 1991.
Alrededor de 3.000 policías y 3.500 militares, incluidos unos 600 miembros de la Guardia Nacional, participarán en labores de control, de seguridad -que se verá además reforzada con agentes de las vecinas Dinamarca y Suecia- y de otro tipo.
El Ministerio del Interior y Seguridad Pública de Noruega ha introducido temporalmente controles fronterizos desde el viernes pasado, y grandes partes del espacio aéreo sobre el este de Noruega permanecerán cerradas desde hoy y hasta el jueves.
Asegurar la ruta desde el aeropuerto de Oslo hasta el centro de la ciudad, así como las zonas alrededor de la ciudad, será una labor logística y de seguridad enorme en las próximas horas.
Unos 40 vuelos han sido cancelados por la mañana y por la tarde, que son las horas de mayor tráfico en el aeropuerto de Oslo por la llegada de los invitados extranjeros al funeral, para el que además se han acreditado unos 650 periodistas de 19 países.
Alrededor de 1.900 soldados estarán apostados a lo largo del recorrido del féretro por el centro de Oslo hasta la catedral y, luego, la fortaleza de Akershus, en cuya cripta real descansarán los restos de Harald V.
Algo más de un millar se encargarán de hacer las guardias de honor, unos doscientos se ocuparán del izado de banderas en la capital y, el centenar restante, de las salvas.
Habrá personal de todos los cuerpos del Ejército, además de seis generales y almirantes que acompañarán al féretro en su recorrido por el centro de la capital.
Soldados británico, suecos y daneses realizarán también guardias de honor por el fallecido monarca.
Todo el centro de Oslo estará cerrado al tráfico -incluidas bicicletas y monopatines eléctricos-, y habrá puestos de control en varias zonas.
La Policía de Oslo ha prohibido también a quienes quieran acompañar el recorrido del féretro llevar paraguas, ante las lluvias que las previsiones meteorológicas apuntan como una posibilidad, porque considera que entorpecerían la visión y podrían provocar alteraciones del orden.
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