El Ciudadano
Mientras conducía su propio vehículo por las calles de Caracas al caer la tarde del último día del año, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, concedió por décima vez consecutiva su tradicional “entrevista de año nuevo” al periodista Ignacio Ramonet.
Acompañado en los asientos traseros por su esposa, Cilia Flores, y el vicepresidente de Comunicación, Freddy Ñáñez, y sin la presencia de escoltas, el mandatario abordó con profundidad la actual coyuntura de su país: un “milagro económico” en medio de un férreo bloqueo, una innovadora arquitectura política basada en el poder comunal y una grave amenaza militar por parte de una potente armada estadounidense desplegada desde hace más de cinco meses frente a sus costas.

El diálogo con el escritor y director de Le Monde diplomatique en español, comenzó con el reciente informe de la CEPAL que sitúa a Venezuela, por segundo año consecutivo, a la cabeza del crecimiento económico en América Latina con una estimación del 9% para 2025.
El escritor y catedrático español le preguntó a Maduro: ¿Cómo, en las circunstancias de un país bloqueado, un país sometido a tantas medidas coercitivas unilaterales e ilegales, un país muy amenazado militarmente en este momento por Estados Unidos, cómo consigue este «milagro económico»?..
“Este es el segundo año consecutivo que Venezuela lidera el crecimiento de la economía real de América Latina y el Caribe. Tenemos veinte trimestres continuos desde que, en el 2021, despegamos”, afirmó el líder progresista quien atribuyó el fenómeno a la puesta en marcha de los “motores económicos”, un plan diseñado para superar la crisis derivada del bloqueo financiero y comercial.
“Recuerdo que, cuando yo te expuse el plan económico para la entrevista que publicaste el 1 de enero del año 2022, que se puede revisar, estábamos hablando que nosotros habíamos diseñado un plan de motores económicos, para que cada motor comenzara a andar con su propia fuerza. Motores económicos que eran verdaderamente de raíz venezolana, propia pues, pertinente a la realidad, no eran cosas que inventábamos. Y el desarrollo de cada motor, en su capacidad de crecimiento real y en la articulación de todos los motores, comenzaba a dar ya resultados”, expresó.
Sin embargo, Maduro hizo hincapié en el punto de quiebre que forzó esta transformación: el bloqueo petrolero para una nación con un modelo rentista dependiente de las exportaciones del crudo y con una cifra precisa y contundente, reveló la magnitud del impacto: “Nosotros no elegimos tener un modelo rentista dependiente del petróleo. Cuando yo nací en el año 1962, ya habían impuesto el modelo de capitalismo rentista petrolero-dependiente Éramos una colonia petrolera estadounidense. Nosotros lo que sí elegimos fue comenzar a construir las bases para romper el rentismo petrolero, para construir nuestro modelo. El Comandante Chávez nos dejó las líneas en el «Plan de la Patria», y nosotros probamos eso en el peor momento, en medio del bloqueo que nos hicieron, cuando nos quitaron el 99% de los ingresos petroleros…”, explicó.
Indicó que esta presión extrema catalizó un cambio estructural en materia de política econónica.
«En ese momento no se producía nada en Venezuela. Y, sin recursos, ya no pudimos importar nada… Fue entonces cuando dijimos: vamos a echar para adelante, vamos a crecernos en esta coyuntura. Y eso fue lo que sucedió: Venezuela se creció, desde el punto de vista espiritual, desde el punto de vista doctrinario de política económica. Diseñamos una política absolutamente correcta, la de una economía real, con valores reales, que se fue convirtiendo en una nueva fuerza productiva», subrayó
El presidente venezolano recordó que en 2024 , la nación experimentó un crecimiento de un 9% y señaló que «en 2025 más o menos va a ser también un 9%, quizás más».
Ante la pregunta de Ramonet sobre «¿qué es lo que crece?», respondió que «Crece la economía real, crece la economía que produce bienes, servicios, que produce riqueza en una fase avanzada, lo que verdaderamente asombra».
«Porque crece, repito, la economía real, crece cada sector de los 14 motores. Y el gran reto ahora —como lo he venido planteando—, es que esos 14 motores apliquen una línea que haga disminuir hasta casi hacer desaparecer radicalmente todo lo importado. Debemos hacerlo todo en Venezuela. Segundo: debemos tener una línea de exportación que no sea petróleo. Nuevas fuentes de divisas. Y en tercer lugar: abastecer el mercado». Pero pudiera decir que la fórmula mejor es sustituir radicalmente todas las importaciones, todas. Hasta llegar a cero importación. Y producir todo para seguir abasteciendo el 100% del mercado nacional.
Mirando al futuro, Maduro planteó como objetivo lograr «sustituir radicalmente todas las importaciones, todas. Hasta llegar a cero importación».
«Producir todo para seguir abasteciendo el 100% del mercado nacional», afirmó, dejando en claro que no se trata nada más del sector alimentos.
«Estamos hablando de servicios públicos, bienes, todas las necesidades que tiene el país, la ropa, los zapatos, todo, todo, producir todo», apuntó, al tiempo que indicó que el propósito de su gobierno es «seguir creciendo en el gran motor de exportaciones no petroleras».
«Seguir creciendo en la exportación de alimentos provenientes del mar; productos orgánicos de la tierra… Seguir exportando nuestro café, el mejor del mundo; exportar el chocolate, el cacao, etc. Ya hicimos el caminito, estamos exportando cada vez más. Así que nuestra economía tiene grandes retos para seguir articulándose. Porque nadie puede cantar victoria», expresó, calificando como una «gran noticia», el hecho de que, por segundo año consecutivo, «lideramos desde la Venezuela asediada, amenazada, lideramos el crecimiento económico en toda América Latina y el Caribe».
Sobre la inflación, un desafío recurrente, defendió la estrategia de “indexación” junto al empuje del emprendimiento familiar y cooperativo. Aseguró que “los productos nacionales cubren el 90% de toda la demanda” y que el comercio minorista creció un 34% en diciembre de 2025, señal de un “sobrecalentamiento interno” y una “capacidad de compra real”.
«La familia venezolana sabe que es así. Pero eso hay que consolidarlo como modelo», dijo.

Al abordar el modelo político, Maduro fue contundente al declarar agotada la “democracia clásica que llaman liberal”, a la que calificó de “manipulada” y “sin pueblo”. Frente a esto, presentó al Estado Comunal como la esencia de un proyecto original bolivariano. “El Comandante (Hugo) Chávez… plantea rehacer la democracia a través de un proceso popular constituyente… Una democracia con pueblo. Donde se le dé el poder completo a la gente”.
Con emoción, recordó el encargo del líder de la revolución bolivariana. “Me dijo: ‘Nicolás, agarrándome el hombro, te encargo las comunas como te encargaría mi vida’”. Afirmó que ese peso ahora lo lleva el pueblo, ejerciendo una “democracia directa”. Como evidencia, citó “cuatro consultas nacionales” en 2025 y la aprobación popular de “33.000 proyectos populares financiados y construidos”, con una inversión que superó “los 330 millones de dólares”, recursos surgidos de la actividad económica nacional.
Detalló la magnitud de esta arquitectura del poder popular: “Hay 49.000 consejos comunales. Y hay 4.100 comunas”, organizadas para la consulta en 5.336 circuitos comunales. “De norte a sur, de este a oeste… El 70% del liderazgo son mujeres. Así que, 2025 ha sido el big bang del poder democrático de Venezuela”, sentenció.
En la entrevista también se abordó a la amenaza militar estadounidense hacia el pueblo venezolano.Al respecto, Maduro interpretó las intenciones de Washington con claridad: “Ya lo han dicho… Agarrarse todo el petróleo de Venezuela. El oro. Las tierras raras. Las riquezas de Venezuela”.
Acusó al gobierno del mandatario estadounidense, Donald Trump, de violar descaradamente la Carta de la ONU y lanzó un llamamiento ético a la ciudadanía de ese país: “¿si es ético, si es moral, y si es cristiano hacer lo que su gobierno está haciendo?”.
Para contrarrestar lo que denominó una “guerra cognitiva”, Maduro expuso que su principal arma es “la verdad de Venezuela”. Reveló, además, que dispone de tecnología de Big Data e inteligencia artificial para medir la opinión pública y compartió datos sobre el rechazo de los venezolanos a las políticas, injerencia y amenazas del ultraderechista.
«Tenemos la tecnología, no solo es una de las formas nuestras para medir los hechos públicos, sino también los de otros países… Así que esos poderes mundiales también la tienen, y tienen que saber que la reacción inmunológica de la sociedad venezolana frente al asalto y el robo de su petróleo ha sido un 95% de rechazo. El gobierno actual de Estados Unidos tiene que saber que en Venezuela y en América Latina, pero hablo por Venezuela, no te voy a dar datos de América Latina, podemos hablarlo otro día, en otra conversación ahora en enero… Tienen que saber que el 95% de los ciudadanos rechaza lo que está haciendo el gobierno actual de Estados Unidos cuando amenaza militarmente a Venezuela. Es la reacción inmunológica de toda la sociedad venezolana», señaló.
Sobre la oposición interna, fue aún más específico: “Esta señora llamada María Machado —en Venezuela la llaman la ‘Sayona’ (espectro perteneciente a la literatura oral del folklore venezolano)—, tiene el 85% de rechazo, de repudio total de la sociedad venezolana (…)Yo sé que ellos lo saben. En el Norte lo saben y en general en el mundo lo saben. ”, enfatizó.
En un escenario totalmente opuesto, iindicó que “las fuerzas patrióticas del país, el presidente Maduro y mucho más allá del PSUV, mucho más allá del Gran Polo Patriótico, en este momento tiene por encima del 70% de respaldo en la lucha que estoy dando por la defensa de la soberanía nacional y por la paz. Por encima del 70%»,
Calificó este respaldo como una “unión nacional que jamás habíamos tenido” y una “respuesta inmunológica natural de la sociedad venezolana a la agresión ilegal, desproporcionada y amenazante, guerrerista que hemos sufrido durante 28 semanas continuas».

En un llamado a la opinión pública de Estados Unidos, «a los comunicadores sociales, pero sobre todo a la gente de a pie, a la juventud de Estados Unidos, al pueblo cristiano, Maduro preguntó «si es ético, si es moral, y si es cristiano hacer lo que su gobierno está haciendo».
«Si eligieron a su gobierno para que iniciara otra vez intervenciones militares en América Latina y el Caribe ; para que buscara cambios de régimen por la fuerza en América Latina y el Caribe ; para que diera golpes de Estado, promoviera golpes de Estado en América Latina y el Caribe. Para que iniciara los preparativos para una gran guerra, una guerra de esas «eternas». Porque yo lo he dicho en mis discursos y en mi canción también «Not war, not crazy war». ¿Verdad? «Not crazy war. Yes peace». Yo lo he dicho, pero lo dije inclusive —y después se transformó en una canción.. Yo he dicho no a una guerra de Vietnam otra vez. ¿O es que están orgullosos en Estados Unidos de lo que sucedió en Vietnam? Yo creo que no», planteó el mandatario venezolano.
Sobre las acusaciones de narcotráfico por parte del inquilino de la Casa Blanca, las desmintió con cifras contundentes: “Hoy logramos pulverizar la avioneta extranjera del narcotráfico colombiano, número cuarenta… Llegamos hoy a 431 aeronaves de narcotráfico extranjero y colombianas abatidas… Con la ley en la mano”, dijo, asegurando que toda la cocaína de la región se produce en Colombia y que Venezuela es víctima de ese flagelo.
«Tenemos un combate tremendo en la frontera. Dedicamos miles de millones de recursos para tener policías, soldados, operativos, porque la frontera colombiana está totalmente desprovista de protección militar policial. Hemos creado tres zonas de paz en los dos mil doscientos kilómetros de frontera con Colombia. Pero no hay ninguna colaboración del lado colombiano. Así que, todo el trabajo lo tenemos que hacer nosotros», apuntó.

En un momento de revelaciones, Maduro confirmó y detalló una conversación que sostuvo con el presidente estadounidense Donald Trump.
“Nosotros hemos tenido, Ramonet, una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre pasado desde la Casa Blanca, y yo estaba en el Palacio de Miraflores. Conversamos 10 minutos. Fue una conversación, como yo he dicho, respetuosa, muy respetuosa, cordial”, dijo desmintiendo rumores de una segunda llamada y lamentó que “las evoluciones post-conversación no han sido agradables”.
Consultado sobre un supuesto “ataque terrestre” estadounidense en territorio venezolano, del que había hablado Washington, el presidente Maduro indicó que “eso puede ser un tema que quizás conversemos dentro de unos días… Lo que yo sí te puedo decir es que nuestro sistema defensivo nacional… ha garantizado y garantiza la integridad territorial”.
Finalmente, al preguntársele cómo sobrelleva personalmente la presión de una amenaza de la primera potencia militar mundial, Maduro ofreció una respuesta espiritual y política.
“Yo tengo un búnker infalible: Dios Todo Poderoso”, declaró.
“El pueblo es nuestro mayor escudo, nuestra mayor inspiración, nuestra mayor energía. Porque por ese pueblo hemos recibido todo lo que somos. Y por ese pueblo damos todo lo que somos. Yo, sencillamente, no soy yo. Yo represento un proyecto histórico de 500 años de lucha. Te podría decir, yo soy Guaicaipuro, yo soy Zamora, yo soy Chávez, porque soy el pueblo. Y arroparse al pueblo, abrazar al pueblo, entregarle el poder al pueblo, es la razón de ser, y la esencia de nuestro proyecto histórico y por ese camino siempre nos irá bien, siempre, en cualquier circunstancia. Nuestra decisión absoluta es ser leal al juramento de llevar nuestra patria a la grandeza. Pero para que Venezuela sea grande, no tenemos que hacerle daño a nadie (…) Así como Estados Unidos, que quieren ser grandes de nuevo. Bueno, que sean grandes por el esfuerzo, por el trabajo, por la vocación pacifista. Y no por la amenaza, ni por la guerra. Ya basta, no más guerra», afirmó.
Maduro cerró la entrevista enviando un mensaje en el que ratificó su llamado a la paz.
«A nosotros nos mueven convicciones, compromisos, juramentos, y una fuerza divina, sagrada, que se pierde de vista. Porque Dios está con nosotros, y como dice nuestro pueblo: «si Dios con nosotros, ¿quién en contra?» Así que la victoria en cualquier circunstancia, siempre nos pertenecerá. Por eso la tranquilidad, la serenidad, y la confianza de que estamos defendiendo la causa más justa que jamás se haya defendido. Y que la victoria de la paz nos pertenece», dijo.
Puedes ver el video completo de la entrevista realizada por Ignacio Ramonet a Nicolás Maduro a continuación:
La entrada “Nos quitaron el 99% de los ingresos petroleros”: Maduro acusa guerra económica y promete soberanía productiva se publicó primero en El Ciudadano.
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