El partido entre galos y guaraníes se definió por un penal del VAR. Sin embargo, no fue la única jugada polémica del encuentro.
Quizás no fue el partido más vistoso del Mundial 2026, pero vaya que dejó historias. El duelo entre Francia y Paraguay, válido por los octavos de final, fue una verdadera batalla. Los galos tuvieron que batallar mucho más de la cuenta para, finalmente, pasar de ronda.
Y lo hicieron gracias a un penal de VAR. ¿Qué quiere decir esto? Una jugada de Doué terminó en un penal que, a simple vista, el árbitro había desestimado. De hecho, ni el propio jugador francés había alegado tanto. Sirvió para el gol del triunfo de los galos y para que Mbappé se acerque a la marca histórica de Lionel Messi.
Pero, lo que sigue repercutiendo del partido son los coletazos dejados por la forma en la que Paraguay se planteó el duelo. Algunos, como Mbappé, creen que fue verdaderamente una metida de “manos en la mierda”. Otros, ven heroicidad en el aguante guaraní.
Michael Olise es uno de los jugadores con más paz y tranquilidad mental de Francia. En el duelo ante Paraguay lo empujaron, le pegaron y le recriminaron en varias jugadas. Pero, parecía ni pescar. Eso, hasta que se ganó una amarilla.
Pero, viendo de cerca la jugada que le valió una amonestación, hay que ponerse quisquillosos. Se trató de un cruce con Matías Galarza, en el que el francés se pone la mano en la boca en señal de silencio. El paraguayo, consciente de que el galo estaba siendo de los mejores de la cancha, se acercó a su mano y, modo Brayan Carrasco, se lanzó por los aires simulando un golpe.

En la repetición en cámara lenta puede verse que Olise no toca nunca al paraguayo. ¿Se cae con el poder de la mente? Sea como sea, el VAR no podía intervenir, porque se trató simplemente de una tarjeta amarilla. En resumidas cuentas, es el ejemplo de cómo Paraguay planteó el partido. Quizás no es lo más vistoso, pero eran las herramientas con la que los guaraníes contaban para enfrentar a una Francia que es candidata al título. Y por poquito no resultó.
Tras esta jugada polémica, el propio Michael Oliseh salió a hablar en sus redes sociales. “Nosotros también jugamos sucio”, puso el galo. Un análisis tardío, porque dentro de la cancha fue un tipo bastante correcto. ¡No te vengas a hacer el malulo ahora!
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