Antes de que Barrio Sésamo existiese, los programas televisivos para niños eran solo maneras elaboradas de vender productos de todo tipo, desde dulces hasta, por supuesto, muñecos y juguetes. Así, el resultado podía ser divertido, pero no era en absoluto educativo: los niños no aprendían nada de H…
Artículo original publicado en SensaCine
completa toda los campos para contáctarnos