Madrid, 25 jun (EFE).- El director del Observatorio del Alquiler, Gerardo Neistat Berman, ha destacado este jueves en su comparecencia en la Comisión de Vivienda del Congreso que han observado que tras la aplicación de la ley de vivienda, en términos generales, no se ha conseguido revertir la dinámica de crisis de oferta que existe en el mercado.
Neistat ha recordado en el Congreso que el observatorio puso en marcha hace dos años un barómetro del alquiler para medir la presión del alquiler en las 52 provincias españolas, estudiando oferta, demanda y precio, con un histórico de cinco años.
Asimismo, el director del Observatorio ha añadido que "la pérdida de viviendas que se oferta en alquiler residencial se ha agravado considerablemente en aquellas comunidades autónomas que han declarado zonas de mercado tensionado".
Además de esta pérdida de oferta de alquiler residencial, el experto ha señalado que la aplicación de la ley de vivienda y los reales decretos aprobados en estos últimos años sobre el mercado de alquiler ha generado también "un aumento de precios y gran aumento de la demanda de cientos de inquilinos que compiten cada día por una vivienda que se oferta y que es escasa".
Por otro lado, Neistat ha incidido en que esta regulación ha generado "inseguridad jurídica" tras los distintos cambios normativos, "normas que entran en vigor y luego decaen".
En este aspecto, ha remarcado que "ha generado una gran inseguridad, sobre todo confusión y gran dificultad en la comprensión, comprensión, perdón, y aplicación de las normas, no solo para los particulares, sino también para los profesionales, incluso me atrevería decir que para los juristas".
Respecto al conocido como "escudo social", Neistat ha señalado que "un elemento muy importante y que está en boca de todos ha sido que con la aplicación de las normas llamadas escudo social al final lo tiene que pagar el particular".
"La realidad es que la responsabilidad última la tiene que asumir el propietario particular, porque ninguna administración se hace cargo de esa situación de vulnerabilidad, ni de los impagos", ha remarcado.
Posteriormente, ha insistido sobre esta idea tras las preguntas de los grupos parlamentarios, "el particular ha entendido que el escudo social lo paga él porque el alquiler es algo que se tiene que pagar los primeros días de mes".
Neistat ha añadido que si no se paga el alquiler, "el particular sabe que no va a venir nadie corriendo a pagárselo y que la vulnerabilidad la tiene que soportar él".
En este sentido, ha apuntado que, en su opinión, más allá de las normas que se aprueben, los propietarios entienden "que van a proteger a los inquilinos vulnerables, pero a mí nadie me va a proteger, si me dejan de pagar".
Por su parte, Sergio Cardona, jefe de estudios del Observatorio del Alquiler, ha apuntado en la misma comisión del Congreso, que en un mercado del alquiler que está "en manos de particulares", la vivienda en alquiler depende de la "voluntad última del propietario de sacarlo o no al alquiler".
Y que por tanto, ha proseguido, "la política de vivienda tiene que tener un cariz de protección para que siga funcionando el mercado y que la gente realmente esté motivada para poner la vivienda en alquiler".
Al hilo de esta idea, ha precisado que "la pérdida de oferta residencial por una regulación ha significado que el particular ha entendido que por lo que sea, pues él no quiere seguir teniendo la vivienda en alquiler residencial".
Así, ha añadido que este "tiene cinco vías de escape: el alquiler temporal, el de habitaciones, el turístico, vender la vivienda, cerrarla". EFE
completa toda los campos para contáctarnos