Michelle Schmukler es madre hoy de dos mellizos de un año pero durante casi una década se sometió a una serie de tratamientos de alta complejidad que -dice- le resultaron muy dolorosos, psicológicamente y físicamente. En un nuevo capítulo de voces, la vida de una joven que eligió convertirse en una judía ortodoxa y que escuchó el consejo de su padre de “perderle el miedo a ser feliz”
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