Hay veces que una filtración puede salvar una película. Es lo que le pasó, por ejemplo, a Deadpool, un proyecto cancelado que vivió una resurrección inesperada cuando alguien -una década después se supo que había sido Ryan Reynolds- decidió filtrar un fragmento en internet. Pero también pue…
Artículo original publicado en SensaCine
completa toda los campos para contáctarnos