Otro golpe al “activismo judicial”

Este martes la justicia resolvió uno de los casos más polémicos de los últimos años. El teniente coronel ® Claudio Crespo fue declarado inocente y absuelto por “unanimidad” de los cargos de apremios ilegítimos por el disparo de perdigones que el día 18 de noviembre cegó, al hoy diputado electo con cupo comunista, Gustavo Gatica. El fallo fue claro, Gatica estaba lanzando piedras contundentes con el fin de generar daño y Crespo actuó en legítima defensa. Todo esto en un marco de cuantiosos ataques con bombas molotov a los uniformados. Se estableció también, que Crespo utilizó proporcionalmente la fuerza al usar su escopeta antidisturbios y se consideró que la evidencia era insuficiente para determinar si había disparado al rostro o al cuerpo de Gatica.

Además, el fallo criticó a la fiscalía por incurrir en “una modificación sustancial de la acusación” durante los alegatos de clausura. Esta práctica había sido aplicada por la fiscal Chong durante el caso Pío Nono. Allí cambió una y otra vez sus versiones. Además, el fallo aclaró que esa ampliación indebida de la acusación “vulnera el derecho de defensa del acusado”. Por tanto, atenta contra la Justicia.

Tras saberse el veredicto del Poder Judicial, luego de seis años de juicio, esos que dicen ser “democráticos”, cuestionaron el fallo judicial, hecho que nunca es democrático. No sólo fue Gatica -quien anunció que irá a la Corte de Apelaciones de Santiago para buscar la nulidad el fallo y no descartó ir a instancias internacionales-, sino que el fiscal regional centro norte, Xavier Armendáriz, jefe de Chong y activista conocido, dijo que “la causa no está terminada”. El propio Presidente de la República, evidentemente faltando a la separación de poderes, cuestionó públicamente la “proporcionalidad” establecida en el fallo y manifestó profunda solidaridad con Gustavo Gatica, afirmando que es “un drama que no puede ser minimizado”. Del mismo modo, la vocera de gobierno, la militante comunista Camila Vallejo empatizó afirmando que el resultado “no es comprensible” para la ciudadanía y agregó, al final de sus dichos, que la postura institucional (que claramente no es la personal) es respetar la autonomía de los tribunales de justicia. Asimismo, los parlamentarios comunistas y del Frente Amplio calificaron el fallo como “una señal de impunidad que duele e indigna”. Lo curioso es ver que las reacciones contra el fallo vienen todas del mismo sector, siempre comunistas, con “pantalones largos o cortos”.

Tras esto vinieron los reproches a la “Maldita Ley Naín Retamal”, que claramente complicó la tradicional manipulación y utilización política de la democracia, los derechos humanos y las instituciones, para avanzar en sus reales objetivos: “La Revolución”. De hecho, antes del fallo ponían esa ley como uno de los 1.000 logros del gobierno saliente, claramente en esa lista pusieron tantas cosas con las que ciertamente “no comulgaban”.

Hace mucho que sabemos que ciertos actores del Poder Judicial no buscan la justicia, no quieren “darle a cada uno lo que es de propio suyo” de acuerdo a las pruebas. No buscan la verdad, ni esclarecer los hechos, sino que usan su cargo para hacer abiertamente “activismo judicial” a favor de “la causa”. Son marxistas leninistas y, por tanto, es bueno lo que me permite avanzar en la revolución y por lo mismo, terminan siendo objetivamente injustos. Es claro y distinto que algunos fiscales se han dedicado a la “persecución política” y de paso, con alta liviandad, han hecho gastar millones al Estado, es decir han usado el dinero de los impuestos de los chilenos para darse gustos ideológicos. La fiscal Chong es una de estos personajes que decidieron levantarle la venda de los ojos a la Justicia, ya que, para ellos, la Justicia no debe ser ciega. Ve y elige las pruebas e incluso las manipula. El actuar de esta fiscal en el caso del entonces cabo Zamora, hoy diputado electo es más que vergonzoso. En ese caso Chong ocultó abiertamente evidencia y cambió su versión en varias oportunidades, lo que demostró su activismo irracional, incompatible con la Justicia. Ya al ver que el ánimo país le daba la espalda a los “octubristas”, la fiscal le ofreció un juicio abreviado a Zamora, a lo que éste se negó, él quería real justicia, era inocente. Se defendió sólo contra todo el aparato estatal y la verdad prevaleció. Hoy nuevamente Chong hace lo mismo en el caso Crespo. ¿Es justo que en la Justicia haya fiscales injustos? Lo cierto es que no. Si es así, deja de ser justicia y pasa a ser “injusticia”, un simple brazo revolucionario que olvida el bien y el mal objetivo y todo lo ve desde la perspectiva de la causa. Es por eso que, en el nombre de la moral y la decencia, la señora Chong debiera inhabilitarse, ya que nuevamente ocultó evidencia y faltó a su cargo. Tras varios casos en el que ha quedado claro su falta de objetividad y falta de sentido real de la justicia debiese, además, devolver al Estado los dineros gastados en sus “montajes judiciales”.

Ciertamente Gustavo Gatica resultó con lesiones graves, pero esas lesiones fueron causadas por su propia libertad. El decidió lanzar piedras y amedrentar a carabineros quienes respondieron en legítima defensa. Gustavo Gatica es el verdadero responsable de sus propias lesiones. Las acciones tienen consecuencias y nadie tiene derecho a salir a la calle a lanzar piedras. Tampoco tiene derecho a picar la vereda ni atentar contra la libertad de los vecinos con alteraciones al orden irracionales y violentas. Hoy el activismo judicial sufrió otro golpe, es urgente hacer una limpieza para que de ahí emane justicia y no injusticias.

Enero 15, 2026 • 2 horas atrás por: LaTercera.com 30 visitas

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