La Haya, 2 ene (EFE).- Países Bajos vivió una Nochevieja marcada por un fuerte repunte de incendios, con un aumento de fuegos en vehículos y viviendas respecto a años anteriores, según datos oficiales publicados este viernes, una situación que aumentó la presión sobre los servicios de emergencia y reabrió el debate sobre la seguridad durante las celebraciones de fin de año.
Además, la Nochevieja se saldó con al menos 250 detenciones y un alto número de incidentes violentos, muchos de ellos dirigidos contra policías, bomberos y personal sanitario, en una noche que las autoridades calificaron de especialmente “caótica”.
Los ataques incluyeron el lanzamiento de fuegos artificiales, adoquines e incluso cócteles molotov. No está claro el número de víctimas por el uso de pirotecnia, aunque se confirmó al menos una muerte.
Según datos del Instituto Neerlandés de Seguridad Pública (NIPV), el número de incendios de coches ascendió a 361 durante en Nochevieja, un 33 % más que el año anterior y un 57 % más que hace dos años, y los incendios en viviendas también crecieron hasta los 228 casos, un 53 % más que el año pasado y más del doble que en 2023. A estas cifras se sumaron 1.006 incendios en contenedores.
En total, los bomberos atendieron 4.286 incidentes en todo el país, con especial concentración en Holanda del Sur, y en uno de los más graves, varios coches quedaron completamente destruidos en un aparcamiento subterráneo bajo un edificio de viviendas en Róterdam, lo que obligó a los bomberos a activar la alerta.
En este contexto de aumento generalizado de incendios, uno de los sucesos más simbólicos fue el incendio de la torre de la Vondelkerk, en Ámsterdam, que quedó prácticamente destruida tras ser alcanzada presuntamente por fuegos artificiales.
La torre, parte de una iglesia del siglo XIX, se derrumbó pocas horas después de Año Nuevo y el techo del edificio también colapsó, mientras que el interior, utilizado habitualmente para bodas y conciertos, se considera perdido.
El propietario del edificio, Stadsherstel Amsterdam, está evaluando aún el alcance exacto de los daños, aunque se cree que la reconstrucción es técnicamente posible, siempre que las estructuras clave del edificio hayan resistido el incendio. Ya han surgido varias iniciativas ciudadanas de recaudación de fondos para apoyar la restauración.
Las autoridades locales han señalado que estudian fórmulas para coordinar estos esfuerzos, mientras la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, ha calificado Vondelkerk como uno de los monumentos “más íntimos” de la ciudad.
Debido al aumento de incidentes estos años, Países Bajos ha decidido prohibir a partir de 2026 la venta y el uso de fuegos artificiales por parte de particulares en todo el país, una medida adoptada tras años de debate por motivos de seguridad, daños materiales y presión sobre los servicios de emergencia, tanto de bomberos como sanitarios.
La Nochevieja de 2025-2026 fue la última en la que los ciudadanos podían utilizar pirotecnia de consumo (los petardos seguirán a la venta), antes de que la prohibición entre plenamente en vigor en el cambio de año 2026-2027, aunque seguirán permitidos los espectáculos organizados por los municipios y profesionales autorizados. EFE
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