Santiago. 4/2026. Este de 5 de abril del 2026 en el acápite editorial de “La Semana Política” El Mercurio escribe “Fuga de Apablaza” y “PC y el Caso Guzman”, como es sabido nuevamente como tantas veces ejecuta una operación política dirigida a golpear al Partido Comunista (PC) en tres dimensiones: su legitimidad democrática, su tradición histórico – cultural en la defensa de los DD.HH., y su capacidad de alianza de política. Esta vez en un contexto distinto donde hoy gobierna la ultraderecha.
El Mercurio reproduce frases de dirigentes comunistas (Teillier: “daños colaterales”; Pizarro: “legítimo derecho a la autodefensa”; Lagos: “vendetta”) para construir un relato en que el PC justifica el asesinato de un senador y un secuestro extorsivo cometidos en democracia. Al calificar al FPMR como “agrupación terrorista” y recordar que Apablaza “integró sus filas”, buscan instalar la ecuación: PC = apología de la violencia. Esto orienta a la opinión pública a ver al partido como un actor fuera del marco democrático, allanando el camino para eventuales acciones legales o políticas (ej. proscripción, aplicación de la ley antiterrorista a sus militantes cuando puedan).
Los artículos enfatizan que el PC exige “mayor dureza” judicial contra otros (caso estallido abuso policial, caso pandemia responsabilidades políticas ministro Mañalich) pero claman “persecución política” cuando se investiga a los suyos (Apablaza, Jadue). Este paralelo busca vaciar de autoridad moral al Partido para criticar cualquier abuso del poder judicial o policial. La orientación es clara: neutralizar al Partido como voz histórica en la defensa de derechos humanos.
Al trazar “una línea divisoria entre quienes están o no por defender nuestro Estado de Derecho”, El Mercurio interpela directamente al Frente Amplio, al Partido Socialista y al Partido por la Democracia. El mensaje implícito es: “Ustedes, que gobernaron con el PC, ¿se suman a esta defensa del terrorismo o se distancian?”. Los artículos buscan provocar un gesto de ruptura pública entre los socios hoy de oposición. Los artículos pretenden instalar también en mira a la oposición de izquierda el deslegitimar al PC, entre los buenos y el malo. En el corto plazo, el efecto sería aislar al PC en el Congreso y en la discusión político-democrática.
Al presentar al PC como un partido que protege a “victimarios” y desacredita a los tribunales, El Mercurio legitima al gobierno de Kast para endurecer políticas de seguridad, vigilar organizaciones de izquierda y limitar el derecho de asilo.
Los artículos contribuyen a reinstalar en Chile una lógica de “enemigo interno” donde la militancia comunista puede ser equiparada a delincuencia terrorista. Esto tiene efectos concretos: justifica mayores facultades para las policías, allanamientos a sedes partidarias, vigilancia a dirigentes y deslegitimación de sus causas históricas (ej. memoria, DD.HH.). En el contexto de la fuga de Apablaza, legitima que el Estado chileno presione a Argentina para que colabore, incluso si ello implica vulnerar garantías procesales.
El Mercurio reduce el asesinato de Jaime Guzmán a un acto de terrorismo en democracia, borrando cualquier contexto de lucha contra la dictadura. Al hacerlo, legitima la versión de la derecha que niega que el FPMR haya sido una organización de resistencia ante la persecución política y la implementación de la doctrina de seguridad nacional. Esto fortalece la memoria oficial sobre la transición, donde no hubo “daños colaterales” sino solo crímenes inaceptables, sin atenuantes históricos.
Los artículos no son un mero comentario de actualidad, sino una pieza de lucha política simbólica. Buscan instalar al PC como “chivo expiatorio” para desviar la atención de las propias deficiencias del sistema judicial chileno y argentino, y de los efectos sociales de ambos gobiernos con sus medidas que castigan a sectores populares de ambos países. Pero no podemos dejar de mirar que sus efectos más profundos son legitimar la criminalización de la disidencia, reforzar el control penal y consolidar una memoria histórica despolitizada que solo condena la violencia de un lado, quieren borrar la violencia del Estado y la memoria de miles de víctimas.
La entrada Para donde va “El Mercurio” con los artículos “Fuga de Apablaza” y “PC y el Caso Guzman” en contra el Partido Comunista se publicó primero en El Siglo.
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