El Ciudadano

La Nüxam Participación y Desarrollo Territorial, a través de una publicación en redes sociales, alertó sobre la grave situación de la Comunidad Indígena Juan Currín, enclavada entre los sectores Pedro de Valdivia y Fundo El Carmen, en el corazón del Temuco moderno.
El colectivo advierte que el avance urbano no solo ha fragmentado un territorio ancestral, sino que ha construido un espacio de exclusión amparado por el silencio institucional y la inercia legal.
Según la revisión histórica y jurídica presentada por la ONG, la comunidad ha sufrido un desmedro territorial del 97% respecto a su Título de Merced original de 1885. Lo que originalmente fue un espacio de dignidad para 52 familias ha quedado reducido a mínimos fragmentos, acorralado por un cerco urbanístico que, según Nüxam, asfixia la salud mental y la espiritualidad de sus habitantes.
La organización denuncia un «limbo jurídico» que vulnera derechos humanos fundamentales. Absorbida por el radio urbano a través de sucesivos Planes Reguladores, a la comunidad se le exigen contribuciones territoriales como si fuera suelo comercial —ignorando la exención de la Ley 19.253—, mientras se le niegan servicios básicos como el alcantarillado formal por mantener «características rurales».
Esta desprotección sistémica configura, a juicio de Nüxam, una verdadera arquitectura de la exclusión. Mientras la ciudad crece hacia el poniente, espacios sagrados como el menoco (humedal) y la ruka ceremonial luchan por no ser sepultados bajo el asfalto. La pérdida de un humedal sagrado, subraya el colectivo, no es solo un problema indígena, sino una crisis de sustentabilidad ambiental para toda Temuco.
En junio de 2025, el municipio local entregó comodatos para sedes sociales en la Villa Caupolicán. Si bien Nüxam valora estos gestos de gobernanza, los califica de insuficientes frente a la magnitud de la pérdida territorial. «La salud mental de una comunidad no se repara con un contrato de uso de suelo; se sana con el reconocimiento de la soberanía sobre su propia historia«, enfatiza el escrito.
La ONG destaca la resolución de CONADI de septiembre de 2025, que reconoce la aplicabilidad de la restitución territorial como una luz al final del túnel, aunque exige voluntad política firme que trascienda los colores de turno. Nüxam llama a las autoridades a dejar de tratar el «caso Juan Currín» como un expediente administrativo y asumirlo como un imperativo ético.
A 150 años de la historia de Temuco, el colectivo concluye que construir una ciudad moderna no significa dejar atrás la memoria de quienes habitaron primero este territorio. Resolver la exclusión de la Comunidad Juan Currín no es un favor ni un servicio: es un acto de justicia necesario para la convivencia en el sur de Chile.
Mira la publicación completa en el siguiente enlace de Nüxam:
Mira la infografía difundida por Nüxam

La entrada Patrimonio ancestral mapuche debajo del cemento: Comunidad fue despojada del 97% de sus tierras por el crecimiento urbano de Temuco se publicó primero en El Ciudadano.
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