Álvaro Alfaro
Pekín, 3 abr (EFE).- China, que había mantenido cierta distancia respecto a la guerra en Irán, ha intensificado su diplomacia esta semana, lo que sugiere que Pekín ha decidido implicarse más en la búsqueda de soluciones para un conflicto que ha afectado con fuerza al suministro energético y las cadenas de suministro globales.
El impulso diplomático chino quedó plasmado en la iniciativa de cinco puntos presentada junto a Pakistán tras la reunión en Pekín entre el ministro chino de Exteriores, Wang Yi, y su homólogo pakistaní, Ishaq Dar.
La propuesta reclamó un alto el fuego inmediato, el inicio de negociaciones de paz, la protección de objetivos no militares, la seguridad de las rutas marítimas y el respeto a la Carta de Naciones Unidas.
El canciller chino transmitió también su "apoyo" a Pakistán, que trata de posicionarse como intermediario para unas potenciales negociaciones entre Washington y Teherán, aunque aseguró que "no será un proceso fácil".
Coincidiendo con la visita de Dar a Pekín, delegaciones de Pakistán y del Gobierno talibán afgano retomaron en la ciudad noroccidental china de Urumqi contactos para buscar un alto el fuego tras semanas de hostilidades directas, un movimiento que, aunque separado de la guerra en Irán, muestra la disposición china a actuar para contener conflictos en su periferia.
La intensa agenda de contactos mantenida este jueves por Wang, que incluyó conversaciones con la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, y con el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, evidenció una presión creciente europea sobre China.
Kallas enfatizó a Wang la importancia de la reapertura del estrecho y la circulación "segura y gratuita", mientras Wadephul pidió a Pekín que use su influencia sobre Irán para favorecer una salida negociada y el cese de las hostilidades contra los países del Golfo.
China no ha aclarado todavía si participará en la conferencia impulsada por el primer ministro británico, Keir Starmer, para abordar la reapertura de Ormuz, pero tampoco lo ha descartado explícitamente.
Sin embargo, el profesor Wing Lok Hung, de la Universidad China de Hong Kong, explicó a EFE que Pekín necesita "tomarse cierto tiempo para evaluar la resiliencia de Irán", ya que le resultaría "menos efectivo lograr resultados diplomáticos significativos" si se produjera un "cambio repentino de régimen" en la república islámica.
Paralelamente, Wang habló también este jueves con sus homólogos de Arabia Saudí y Baréin, Faisal bin Farhan y Abdullatif bin Rashid Al Zayani, respectivamente.
En esas conversaciones, Pekín insistió en la necesidad de detener las operaciones militares "cuanto antes", evitar que el Consejo de Seguridad de la ONU legitime acciones armadas no autorizadas y restablecer la seguridad del tránsito por Ormuz, por donde pasa alrededor del 45 % de las importaciones chinas de petróleo y gas.
Hung consideró que China "puede lamentar no haber acelerado el desarrollo de sus nuevas energías en los últimos años" y aseguró que, aunque quizá vea a corto plazo cómo otros grandes competidores "pierden competitividad" por el encarecimiento de la energía, su prioridad sigue siendo "garantizar la paz regional para el desarrollo económico global a largo plazo".
China ha condenado reiteradamente los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, pero también ha subrayado la necesidad de respetar la soberanía de los Estados del Golfo, con los que mantiene estrechos lazos políticos, comerciales y energéticos y que han sido objetivo de ataques iraníes.
Pekín ya había enviado en marzo a su representante especial para Oriente Medio, Zhai Jun, a varios países del Golfo y a Egipto, en línea con su intento de preservar sus vínculos con Teherán sin dañar su relación con las monarquías árabes.
China desempeñó en 2023 un papel de intermediación en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudí.
En paralelo, la evolución del tráfico marítimo ha ofrecido nuevas señales del interés chino por estabilizar la situación.
Esta semana, portales especializados informaron de que varios buques vinculados a China habían conseguido cruzar Ormuz, y poco después la Cancillería china confirmó que tres embarcaciones chinas habían transitado por esa vía "tras coordinar con las partes pertinentes", sin dar más detalles al respecto.
Si los esfuerzos diplomáticos "avanzan favorablemente", Hung prevé que "la guerra en Oriente Medio termine este mes" y que, seguidamente, China y Estados Unidos preparen el encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump, previsto para mayo en Pekín, para abordar la relación bilateral y, "sobre todo, el orden político y económico global tras la guerra en Irán". EFE
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