SEÑOR DIRECTOR:
La horrible agresión a la ministra de Ciencia en la Universidad Austral no debiera sorprendernos. Hace rato venimos empujando los límites de cómo nos hablamos. Hemos normalizado el insulto, la descalificación y el tono agresivo como parte del debate público. Lo que antes era inaceptable, hoy se relativiza. Y cuando eso ocurre, el paso desde la palabra al acto es más corto de lo que queremos admitir. La violencia no empieza cuando alguien empuja. Empieza cuando dejamos de ver al otro como interlocutor y comenzamos a tratarlo como enemigo.
Desde la comunicación, esto es evidente: el lenguaje no solo describe la realidad, la construye. Y cuando se instala un clima de confrontación permanente, lo que termina ocurriendo es exactamente lo que vimos.
Después nos preguntamos cómo llegamos hasta aquí. La respuesta es incómoda, pero clara: no llegamos de golpe. Fuimos cediendo.
Verónica Poblete
Directora ejecutiva, Bee Partners
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