San Lorenzo de El Escorial (Madrid), 14 jul (EFE).- El coronel retirado de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos ha dicho este martes que las presuntas presiones sobre la Unidad Central Operativa (UCO) son una "anomalía constitucional" y amenazan la separación de poderes.
"La investigación tienen que conocerla los agentes, no quienes ocupan un despacho más alto", ha comentado durante su intervención en una charla organizada por el Centro de Estudios Universitarios (CEU)-María Cristina, en el marco de sus cursos de verano.
Pérez de los Cobos ha defendido que el deber de reserva de los agentes es una línea de defensa contra las presiones que durante años, pero con especial incidencia en el momento actual, ha ejercido el poder Ejecutivo contra unidades como la UCO y por las que -ha señalado- declararán el jueves ante la Audiencia Nacional la directora general del cuerpo y el director adjunto operativo (DAO).
"En la investigación de los delitos, la última palabra no la tiene el Gobierno, la tiene el juez", ha dicho para lamentar que el Ministerio del Interior sea quien controle la suerte profesional de los agentes, algo que considera la "grieta" por la que se cuela la "amenaza contra la separación de poderes".
Para llevar a cabo estas injerencias que considera "anomalías constitucionales" no hace falta una orden por escrito, sino una "pregunta aparentemente inocente" que consiga amedrentarles: "La investigación tienen que conocerla los agentes, no quien ocupa un despacho más alto", ha dicho.
En mayo de 2020, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, le destituyó como jefe de la comandancia de Madrid por "pérdida de confianza" al no haber informado sobre la investigación acerca de la manifestación del 8M de ese año y su posible influencia en la expansión del coronavirus.
Pérez de los Cobos ha empleado su experiencia para ejemplificar que la certeza de que "quien no informa hacia arriba puede pagar un alto precio" es un mensaje peligroso que evidencia que este conflicto institucional "ha dejado de ser un asunto académico para llegar a los tribunales".
"La presión ya no viene desde fuera del cuerpo, sino desde dentro", ha manifestado para añadir que en ocasiones la injerencia se disfraza de lealtad institucional bajo formulas como "el ministro no puede enterarse por la prensa" o "solo queremos saber el contexto".
Para el coronel retirado se trata de frases peligrosísimas que perforan la reserva judicial reconocida por la constitución: "Vale más que se entere por la prensa que contaminar la investigación para ahorrarle un sobresalto", ha dicho.
Por otra parte, Pérez de los Cobos ha manifestado su preocupación sobre el nuevo Anteproyecto de Ley de Enjuiciamiento Criminal, cuyo artículo 539 abre "dos gateras" que permitirían al poder político interferir legalmente en aquellas investigaciones sobre las que no pese el secreto de sumario.
"Es una seria amenaza", ha dicho argumentando que esto desprotege a los agentes y posibilita que se vista como disciplina una revelación de secretos, "que hoy en día es un ilícito penal y que instrumentaliza a la Policía Judicial": "El verdadero profesional es el que sabe cuando no puede informar y el verdadero mando es el que protege a su unidad", ha sentenciado.
El coronel retirado ha finalizado su ponencia bajo la máxima "servimos a la Justicia, no a la conveniencia del poder" y elogiando la labor de unos agentes que hacen "valiosas valoraciones" en sus informes y a los que siempre se ha criticado. EFE
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