El Ciudadano
Tras su primera reunión cara a cara con Donald Trump, el presidente colombiano Gustavo Petro reveló que le dejó claro al mandatario estadounidense que la cúpula del narcotráfico no está en Colombia y pidió cooperación internacional para capturar a sus líderes.
En declaraciones a la prensa tras el encuentro con el magante republicano, Petro indicó que le entregó una lista de capos que —dijo— operan desde Dubái, Madrid y Miami, y señaló que los verdaderos jefes “no son los que andan de uniforme y fusil en Colombia”, sino quienes dirigen el negocio desde el exterior.
“La impresión que tengo de la reciente reunión, de hace apenas unas horas, es positiva, en primerísimo lugar”, afirmó, destacando que ocurrió en un momento en el que el mundo atraviesa incertidumbres políticas y económicas, lo que gatilló que la conversación girara en torno al presente y el futuro del sistema internacional.
A la cita acudieron el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio; el embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña; el senador Bernie Moreno; el ministro de Defensa, Pablo Sánchez; la canciller, Rosa Vilavicencio; y el vicepresidente estadiunidense J.D. Vance.
El jefe de Estado colombiano relató que le presentó a Trump su diagnóstico sobre el narcotráfico con énfasis en la necesidad de reorientar el enfoque internacional.
“Volví a repetir lo mismo, hay que ir sobre los capos”, afirmó, al tiempo que se refirió a la “confusión en torno a la realidad” que se registro tanto en Estados Unidos como en Colombia sobre quiénes conforman realmente la cúpula del tráfico de sustancias ilícitas.
Al respecto, cuestionó la percepción de que los líderes del narcotráfico son quienes aparecen armados en territorio colombiano.
“En Estados Unidos hay una creencia que incluso penetra los cuerpos de inteligencia y la política, igual en Colombia, que los capos son los que andan de uniforme y fusil en Colombia. Esa es la segunda línea. La primera línea del narcotráfico no es la que te imaginas”, argumentó.
Con esa premisa, Petro dibujó un mapa criminal completamente distinto al imaginario colectivo alimentado por décadas de reportajes y operativos. “La primera línea del narcotráfico vive en Dubai, en Madrid, en Miami. Lo conocen las agencias de los Estados Unidos, le pasé sus nombres al presidente Trump”, aseveró, insistiendo en que la evidencia ya está en poder de las autoridades estadounidenses.
Este escenario, según su visión, obliga a una reingeniería total de la cooperación.
“Sus capitales están fuera de Colombia y hay que perseguirlos conjuntamente a través de una articulación de inteligencias de muchos sectores del mundo”, propuso, abogando por una alianza global que deje de focalizar su poder de fuego y su esfuerzo investigativo casi exclusivamente en territorio colombiano.
Más allá del crucial tema del narcotráfico, el diálogo bilateral abarcó un espectro amplio de desafíos regionales.
Petro también expuso ante Trump su visión para una transición energética que convierta a La Guajira y a América Latina en una potencia de energías limpias, un proyecto que, argumentó, podría catalizar el desarrollo del occidente de Venezuela y ofrecer alternativas reales a economías ilícitas en regiones como el Catatumbo.
En este marco, defendió una política de sustitución voluntaria de cultivos con apoyo estatal genuino para productos como café y cacao, y propuso una acción militar coordinada entre Colombia y Venezuela contra grupos armados al servicio del narcotráfico.
“Quienes quieran, los campesinos, sustituir, erradicar de verdad y reemplazarlos por cacao o café, ¡De una!”, declaró a Caracol Radio.

La dimensión diplomática también tuvo su espacio. Petro negó una supuesta enemistad con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, atribuyéndola a campañas de desinformación, y le pidió a Trump su respaldo para facilitar una reconciliación que pave el camino para una alianza regional contra el crimen organizado, integrando a Colombia, Ecuador y Venezuela, consignó Radio Nacional de Colombia.
Sobre este particular, mencionó que “se pueden crear guerras con un titular, con un chisme o con un trino. Eso lo vivió Colombia. Por eso, lo mejor es dialogar de frente, sin bajarlos: podemos llegar a reconocernos, mirar en qué nos equivocamos, y evitar cualquier hecho de violencia”.
“Hay fuerzas que les interesa que los países rompan sus relaciones porque son la mafia, les interesa que no nos miremos. Son fuerzas dispuestas a matar colombianos en masa en la frontera con tal de que no nos coordinemos”, enfatizó.
El líder progresista insistió en que la reactivación económica de zonas fronterizas es clave para reducir las economías ilegales: “Entre más se reactive el nororiente colombiano, el norte colombiano y el occidente venezolano menos narcotráfico. Entre más se reactive el sur colombiano, sur occidente colombiano y el norte de Ecuador más tendremos la opción de cerrar las puertas del narcotráfico”.
Sobre el delicado tema del secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, durante la agresión militar perpetrada por la administración Trump contra el vecino país el pasado 3 de enero, Petro reveló que el ultraderechista le preguntó directamente si temía un destino similar. “
El pasado se evaluará, pero el presente y el futuro son lo fundamental”, fue la respuesta del líder colombiano, quien aseguró mantener diálogos con sectores “racionales” de la oposición venezolana para buscar una salida política.
En sus declaraciones posteriores al encuentro compartidas a Caracol Radio, Petro profundizó en la necesidad de reactivar a Venezuela desde la cooperación y no desde la condena, pidiendo una revisión de sanciones que permitan fluir a procesos económicos y sociales ya existentes en la frontera.
“El mismo Trump lo dijo, y me sorprendió porque yo tenía otras ideas, ‘pero ¿por qué pusieron las sanciones tan tontas?’. Yo también digo lo mismo, es lo más antieconómico y racional que he visto”, señaló.
El presidente colombiano indicó que extendió una invitación personal a Trump para visitar Cartagena, subrayando que la percepción de Colombia como un país reducido a la violencia es un anacronismo.
“Somos diferentes, pero la franqueza está primero (…) Le dije que había un puente común entre Latinoamérica y Estados Unidos: la libertad. Eso fue lo que hizo querer a Washington y Simón Bolívar”, relató.

En el marco del encuentro hubo regalos tanto por parte del presidente colombiano, como de su homólogo estadounidense.
Por parte de Trump, el primer regaló que le entregó a Petro, fue un recuerdo con la foto de los dos en la Casa Blanca, junto a su firma y un texto que dice: “”Gustavo: Un gran Honor. Amor a Colombia“. Donald Trump”.
Asimismo, le obsequió ejemplar de su libro “Trump the art of the deal”, junto a una firma y un mensaje que le decía: ”You are great“, o tu eres genial, traducido al español.
Frente a esto, el mandatario colombiano respondió a través de su cuenta de X, señalando que: “¿Qué me quiso decir Trump en esta dedicatoria? No entiendo mucho el inglés”.
El líder progresista le entregó al magnate republicano una tradicional ancheta colombiana con rubros emblemáticos de ese país como el café y el chocolate, con la particularidad de que estos fueron producidos por familias que anteriormente se dedicaban al cultivo de la coca, pero que ahora hacen parte del programa de sustitución de cultivos ilícitos impulsado por el gobierno.
La entrada Petro a Trump: La cúpula del narcotráfico no está en Colombia y pide cooperación internacional se publicó primero en El Ciudadano.
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