Los precios del petróleo registraron caídas este miércoles luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que Washington y Teherán están “negociando en este momento”, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y disrupciones en el suministro global.
El crudo Brent, referencia internacional, retrocede 4,88% hasta los US$ 95,01 por barril, mientras que el WTI que se cotiza en Nueva York y sirve de referencia para Chile cayó en igual magnitud, situándose en US$88,52 por barril.
Desde la Oficina Oval, Trump indicó que decidió frenar su amenaza previa de atacar infraestructura energética iraní “basado en el hecho de que estamos negociando”. “Ellos están hablando con nosotros y están hablando con sentido”, afirmó.
Sin embargo, Irán ha negado la existencia de conversaciones directas con Estados Unidos. En paralelo, un reporte de The New York Times, que cita a dos funcionarios no identificados, señaló que Washington habría enviado a Teherán una propuesta de 15 puntos para poner fin al conflicto.
Según el mismo informe, no está claro el nivel de difusión de la propuesta dentro de las autoridades iraníes ni si Israel —que participa en ataques contra Irán junto a EE.UU.— respaldaría el plan.
Pese a las señales de distensión, autoridades iraníes advirtieron que los mercados petroleros seguirán siendo volátiles. Un portavoz del comando militar conjunto señaló que los precios no se normalizarán hasta que exista estabilidad regional bajo su control.
En este escenario, la misión iraní ante Naciones Unidas indicó que embarcaciones “no hostiles” podrán transitar por el Estrecho de Ormuz, siempre que coordinen con las autoridades iraníes. Esta comunicación se produce en momentos en que Irán refuerza su control sobre la vía marítima.
El corredor concentra cerca de una quinta parte del transporte mundial de petróleo y gas natural licuado, además de ser un punto clave para el comercio de fertilizantes.
El conflicto en Medio Oriente ha alterado significativamente las exportaciones a través del Estrecho de Ormuz desde los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
De acuerdo con Goldman Sachs, esta interrupción representa el mayor shock en décadas en términos de proporción de la oferta global afectada. La entidad indicó que los movimientos recientes de precios responden más a cambios en la probabilidad de escenarios extremos que a variaciones en el escenario base.
En ese contexto, el banco señaló que el crudo se transa incorporando una prima de riesgo geopolítico, en medio de coberturas ante posibles disrupciones prolongadas y bajos niveles de inventarios.
El escenario base de Goldman Sachs considera que los flujos a través del Estrecho de Ormuz se normalizarían en abril, en un período aproximado de cuatro semanas.
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