SEÑOR DIRECTOR:
Muy buena la columna de César Barros publicada el sábado sobre la banca y las Pymes.
Mientras no abordemos seriamente el problema de financiamiento que enfrenta la pequeña y mediana empresa, las expectativas de crecimiento de Chile seguirán siendo bajas.
Las Pymes representan una proporción acotada de la deuda del sistema bancario, no más del 15%, pero muchas enfrentan condiciones de financiamiento que no consideran su realidad ni sus posibilidades de recuperación. A esto se suma el atraso en los pagos del Estado a sus proveedores, que agrava la falta de liquidez y termina impulsando un mercado informal de financiamiento, aún más caro y riesgoso.
Se hace necesario impulsar un Plan Nacional de Rescate de las Pymes, con períodos de gracia, reprogramación de pasivos y, cuando corresponda, mecanismos de capitalización para empresas viables.
Un buen ejemplo fue don Jorge Yarur en 1982, cuando, en vez de limitarse a cobrar, apoyó y capitalizó a Clínica Las Condes, contribuyendo a su desarrollo. Un verdadero banquero entiende que, a veces, preservar y fortalecer una empresa es mejor que simplemente ejecutar una deuda.
Apoyar a las Pymes no significa regalar recursos ni mantener empresas inviables. Significa dar una oportunidad a aquellas que, con financiamiento adecuado, pueden seguir generando empleo, inversión y crecimiento.
Un verdadero rescate de las Pymes podría ser también un paso importante para recuperar las expectativas y el crecimiento de Chile.
Jaime Calderón Riveros
Ingeniero comercial
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