Berlín, 16 ene (EFE).- El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Luis Planas, puso de relieve en Berlín este viernes la importancia del agua y su gestión eficiente en la seguridad alimentaria, en particular en regiones de clima seco.
Según subrayó Planas en un panel organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación en el marco de la Semana Verde de Berlín, "un regadío eficiente y sostenible forma parte del triángulo mágico del futuro de la agricultura, junto con la digitalización y el relevo generacional".
La eficiente gestión del agua para uso agrícola es clave, según el ministro, para "la seguridad alimentaria, especialmente en regiones de clima seco", según un comunicado del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
En un panel en el que participaron, entre otros, la viceministra de Agricultura de Tayikistán, Nigina Anvari, y el viceministro de Cambio Climático y Medioambiente de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Saeed Al Nuaimi, Planas subrayó el programa de inversión público-privada lanzado por el Gobierno español para modernizar regadíos.
Ese impulso del Ejecutivo español, para el periodo entre 2022 y 2027, representa 2.500 millones de euros, y está centrado en la modernización del riego a través, entre otras técnicas, el uso de riego de precisión y la automatización y reducción del consumo de agua y energía.
Esa medida, según defendió Planas, resulta importante para España, país que, aunque tiene dos terceras partes de su regadío modernizado, se arriesga a ver reducidos sus recursos hídricos entre un 12 % y un 40 % de aquí a finales de siglo y en el que actualmente las sequías van en aumento, algo asociado a pérdidas económicas y productivas.
Planas habló en Berlín como representante de una nación como España, referente a nivel mundial por la extensión de su superficie de regadío, actualmente de 3,8 millones de hectáreas, un territorio prácticamente equivalente al de toda Suiza (4,1 millones de hectáreas).
Esas 3,8 millones de hectáreas de regadío convierten a España en el primer país de la Unión Europea (UE) con más superficie regada.
Planas, además, destacó el caso de Lanzarote, donde hay uso de agua del mar y energía eólica para las labores de riego, y donde tanto los trabajos de regadío y el control del consumo están completamente digitalizados.
El ministro español también subrayó en Berlín el modelo español de gestión del agua, basado en las Confederaciones Hidrográficas y una larga tradición normativa. EFE
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