SEÑOR DIRECTOR:
La justicia absolvió a Claudio Crespo por el disparo que dejó ciego a Gustavo Gatica. El fallo reconoce que fue él quien disparó. La absolución se sostiene en la legítima defensa, amparada por la Ley Naín-Retamal. El hecho está acreditado, lo que cambió fue la ley que decidió volverlo aceptable. Impulsada para dar señales de seguridad, terminó justificando que un agente del Estado deje a un ciudadano sin sus ojos.
En su momento se dijo que esta era una ley de “gatillo fácil”. No fue una exageración. Fue un presagio.
Andrés López Awad
Periodista
completa toda los campos para contáctarnos