
A través de distintas acciones realizadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en dos estados del país, se reportó el rescate de casi 30 ejemplares de vida silvestre en Aguascalientes y Durango durante el mes de junio, en operativos que incluyeron entregas voluntarias, denuncias ciudadanas y cateos con apoyo del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República (FGR).
Entre los animales recuperados hay tigres de Bengala, cocodrilos, halcones y una docena de reptiles cuya posesión no fue acreditada legalmente.
En el municipio de Aguascalientes, el personal de la Profepa atendió ocho ejemplares como resultado de campañas para desincentivar la compra y tenencia de fauna silvestre como mascotas. Durante junio se incrementaron tanto las entregas voluntarias como las denuncias ciudadanas.

En coordinación con Protección Civil municipal y estatal, Bomberos y la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente, se recuperaron los siguientes animales:

En el municipio de Durango, la Profepa aseguró precautoriamente 20 ejemplares en un operativo interinstitucional de tres días, en atención a una denuncia por comercialización de vida silvestre y en apoyo a una carpeta de investigación de la FGR.
El 16 de junio, durante un cateo en la colonia Las Huertas, se hallaron dos tigres de Bengala (Panthera tigris) confinados sin medidas de seguridad adecuadas. Los felinos presentaban afectaciones por falta de agua y alimento, además de daños en sus garras delanteras; fueron trasladados a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre de la ciudad para recibir atención médica.
Los días 17 y 18 de junio, una visita de inspección a un establecimiento en el centro de Durango resultó en el aseguramiento de 18 reptiles cuya legal posesión y procedencia no fue acreditada: un varano de la sabana, una tortuga de tres lomos, una tortuga de caparazón blando, una tortuga lagarto, cuatro geckos leopardo, dos boas constrictoras, cuatro iguanas verdes, un lagarto de cola espinada, un camaleón de velo, un varano monitor de agua y un varano del nilo.

De esos ejemplares, la tortuga lagarto, la tortuga de caparazón blando y la iguana verde están sujetas a protección especial bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010. La tortuga de tres lomos y la boa constrictor son especies amenazadas.
El Artículo 420 del Código Penal Federal tipifica los delitos contra la biodiversidad y establece una pena de uno a nueve años de prisión, más multa equivalente de 300 a 3 mil días, para quien incurra en alguna de estas conductas:

La sanción se agrava con hasta tres años adicionales de prisión y hasta mil días multa extra cuando las conductas se cometan dentro de un área natural protegida o con fines comerciales.
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