Si el teléfono móvil tradicional nos puso a tiro de llamada en cualquier momento, el salto al smartphone hizo que permaneciéramos atentos a cada mensaje. Un WhatsApp suele implicar una obligación de respuesta. Y ante la frustración de que eso no ocurra, hay una herramienta que se corona con el título de la atención permanente: la IA.
Siempre en línea. Cuando enviamos un mensaje a los amigos estos pueden responder rápido, dejar que pase un tiempo u obviar el mensaje. Es lógico y normal, no podemos exigir una respuesta. Por eso conversar con ChatGPT, Gemini, Claude y compañía se ha popularizado: siempre tenemos a alguien dispuesto a regalarnos unas palabras. Encima, la IA es amable y quiere contentarnos.
Gracias a la característica humana que sabe replicar fielmente la inteligencia artificial, conversar con una máquina se ha vuelto natural. Comenzamos haciéndoles preguntas y ahora hasta las tenemos como terapeutas. Esa capacidad de respuesta sobre cualquier tema está llevando al smartphone a la siguiente frontera: el de la atención permanente. Por primera vez, el móvil no solo conecta: ahora responde. Siempre.
La IA disponible sin horarios. No hay nada más triste que necesitar atención y recibir silencio. OpenAI supo cubrir ese vacío con ChatGPT, el resto solo vino detrás. El chatbot es gratuito, omnipresente, está siempre en pie y sabe de todo. De esta receta solo podía cocinarse algo bueno. O, al menos, popular.
Ya no necesitamos que los contactos estén despiertos para que nos acompañen. O buscar los corazones en un vídeo publicado en TikTok. La IA es una herramienta muy potente de trabajo, pero ha demostrado ser aún mejor en la compañía. Esa capacidad 24/7 está, además, evolucionando a algo más potente.
La IA va a gestionar nuestra vida. Es el paso lógico. De conversar a darnos consejo, después a poner en práctica dicho consejo. Los agentes han nacido para ello, aunque no están disponibles mayoritariamente en nuestros smartphones. Todavía.
Le pediremos al móvil que nos compre unas entradas para el próximo concierto o que reserve una mesa para el sábado. Ese servilismo 24/7 de la IA es la llave de una revolución que ya está en marcha. La que comenzó con un pequeño paso: que pudiéramos llamar directamente a cualquier persona. Si eliminamos la distancia con las llamadas y la espera con la mensajería, la IA apunta a que se esfume el esfuerzo: que el móvil no solo escuche, sino que actúe.
¿Estamos preparados? Los agentes para el móvil van a ser el nuevo arma de venta para los fabricantes de teléfonos. Que el móvil actúe solo y se mueva entre las aplicaciones con una simple orden ya es posible con herramientas como Droidclaw. Solo falta que vengan incluidas con el smartphone.
Está claro que va a llegar. La duda es si estamos listos para que el móvil piense, y actúe, por sí mismo. En cualquier momento: la IA no solo dará conversación, también va a gestionar nuestra vida. Porque el verdadero cambio no es que el teléfono haga más cosas, sino que ya nunca tendremos que esperar a que alguien o algo responda al otro lado. Hay que ir pensando dónde ponemos los límites.
Imagen de portada | Iván Linares editada con ChatGPT
En Xataka Móvil | Gemini no tiene por qué saberlo todo: así he limitado lo que la IA puede hacer en mi móvil
-
La noticia
Que el móvil estuviera siempre conectado no significaba que alguien fuera a respondernos. La IA ha cambiado eso
fue publicada originalmente en
Xataka Móvil
por
Iván Linares
.
completa toda los campos para contáctarnos