Descubrir qué hacer en Santiago también puede ser una invitación a observar la naturaleza con otros ojos. La capital esconde parques, cerros, jardines y espacios donde el avistamiento de aves se convierte en una experiencia accesible y sorprendente. Desde áreas verdes urbanas hasta rincones históricos, estos espacios permiten conectar con la biodiversidad local sin salir de la ciudad.
Sitios que, además de su valor natural y cultural, forman parte de los lugares turísticos de Chile y demuestran que la capital también puede ser un refugio para la fauna y la contemplación.
Dirección: Cam. Claudio Gay, Providencia, Región Metropolitana.
El Jardín Botánico Mapulemu es una excelente alternativa para quienes buscan qué hacer en Santiago a través de experiencias ligadas a la naturaleza y al avistamiento de aves. Ubicado en el Parque Metropolitano, este espacio fue creado en 1983 y se consolidó como el primer jardín botánico de la capital dedicado exclusivamente a la flora nativa.
Mapulemu se transforma en un escenario ideal para observar aves nativas, endémicas e introducidas, entre ellas chincoles, tencas, loicas, tordos y mirlos. La presencia de una cascada, una pileta con patos y miradores con vista a la ciudad crea puntos privilegiados para el avistamiento y la fotografía.
Además, el jardín fue reconocido en 2024 por la Botanic Garden Conservation International (BGCI), reafirmando su valor como uno de los lugares turísticos de Chile.
Dirección: Costanera Sur Pte. 3201, Quinta Normal, Región Metropolitana.
Este parque cuenta con 13 hectáreas habilitadas para el libre desplazamiento y una laguna central de 2,5 hectáreas, proveniente de agua filtrada del río Mapocho.
La laguna y las zonas verdes del parque permiten observar más de 40 especies de aves, entre ellas patos, chincoles, diucas, zorzales patagónicos y otras especies. A esto se suma la presencia de flora nativa que favorece la biodiversidad del lugar. Además, cuenta con anfiteatro al aire libre, ciclovías, juegos de agua, esculturas y áreas deportivas.
Dirección: El Cerro 1555 y Lo Boza 5407
El Cerro Renca es una alternativa distinta para quienes buscan qué hacer en Santiago a través del senderismo y el avistamiento de aves en un entorno natural. Este cerro alcanza los 903 metros de altura y desde su cima se obtienen amplias vistas de la ciudad.
El cerro alberga una notable biodiversidad, con más de 60 especies de aves registradas, entre ellas el pequén, picaflor del norte, aguiluchos, loicas y plateros. La mejor época para visitarlo es la primavera, cuando las condiciones climáticas y la vegetación favorecen el recorrido y la observación de fauna.
Dirección: Av. Alameda Libertador Bernardo O’Higgins 834, Región Metropolitana.
El Museo San Francisco, ubicado en el histórico Convento de la Santísima Trinidad, fue construido en 1623 por la Orden Franciscana y declarado Monumento Nacional en 1951, siendo uno de los más antiguos y emblemáticos de la capital.
En su jardín interior, se encuentra un espacio de calma y recogimiento, donde se pueden observar aves como pavos reales, gallinas y pequeños pájaros. Además, cuenta con una fuente de agua con peces, aportando una experiencia sensorial única dentro del recinto patrimonial.
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