Para cuando quedé embarazada tenía claro que ya no iba a seguir trabajando. Solo yo iba a cuidar a mi hija. Y si alguna vez tenía que dejarla con alguien unas horas, sería única y exclusivamente con una mujer. Así fue nuestra historia juntas, marcada a fuego por mi pánico a que pudieran lastimarla
completa toda los campos para contáctarnos