San Juan, 4 abr (EFE).- La reapertura esta semana de dos grandes hoteles en Jamaica representa un paso importante en la recuperación del sector turístico del país caribeño, tras la devastación causada por el huracán Melissa en octubre pasado.
Después de meses de trabajos de reconstrucción, necesarios por los graves daños provocados por el huracán de categoría 5, los últimos complejos hoteleros en abrir sus puertas han sido Eclipse at Half Moon Resort y Bahia Principe.
El ministro jamaicano de Turismo, Edmund Bartlett, declaró que con la reapertura de estos hoteles el sector turístico continúa su "sólida recuperación", según publicó este sábado la prensa local.
El Bahia Principe Runaway Bay Hotel cuenta con más de 600 habitaciones y el reinicio de sus operaciones lo que supone el regreso a sus puestos de trabajo de cerca de 800 empleados.
"Hubo esfuerzo, hubo resolución, hubo determinación para reconstruir y seguir adelante", dijo el director general del hotel, Jonay Guerra.
Sobre el Eclipse at Half Moon Resort, Bartlett afirmó que representa "un momento clave en el giro estratégico de Jamaica hacia el turismo de lujo".
Este hotel de cinco estrellas y 57 habitaciones, además de 11 villas renovadas, permanecía también cerrado desde el paso del huracán, que impactó Jamaica el 28 de octubre de 2025.
"El Ministerio de Turismo anunció una visión ambiciosa para reinventar el sector con una infraestructura más sólida, una mayor oferta de paquetes todo incluido y un renovado enfoque centrado en la calidad del destino", afirmó Bartlett.
El titular de Turismo afirmó que la reapertura de estos hoteles es, además, una clara señal de que los inversores internacionales mantienen su firme compromiso con Jamaica.
El pasado diciembre, con el inicio oficial de la temporada turística de invierno, Bartlett anunció que el sector estaba listo en un 71 % para recibir a los visitantes.
Según explicó, aunque algunos hoteles aún no estaban abiertos o completamente preparados para su ocupación habitual, todos los lugares de interés turístico estaban listos, al igual que los tres aeropuertos del país.
Melissa dejó numerosos hoteles e infraestructura dañados a lo largo de las costas oeste y norte de la isla, lo que supuso un duro golpe para el sector turístico, que es vital para la economía de Jamaica ya que supone la principal fuente de ingresos por divisas del país.
Antes del huracán, el Gobierno jamaicano esperaba que la industria turística creciera un 7 % en la temporada de invierno y se preparaba para recibir a unos 4,3 millones de visitantes.
El potente huracán causó en Jamaica al menos 45 muertos y catastróficos daños, valorados preliminarmente en unos 9.000 millones de dólares. EFE
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