Madrid, 3 may (EFE).- El juicio al exministro de Transportes José Luis Ábalos entra esta semana en su recta final con el turno del también exdirigente socialista, que responderá este lunes a las acusaciones del comisionista Víctor de Aldama sobre el cobro de mordidas dirigidas también -dijo- a financiar al PSOE.
Las jornadas de récord de los últimos días -hasta 14 horas duró la sesión del lunes- han obligado al Tribunal Supremo a modificar un calendario inicial que fijaba la declaración de José Luis Ábalos para el pasado miércoles.
Será este lunes finalmente cuando el que fuese lugarteniente de Pedro Sánchez en el PSOE como secretario de Organización, actualmente en prisión preventiva, tome la palabra en el juicio en el que afronta una petición de 24 años de cárcel por presuntos amaños en contratos de mascarillas a cambio de mordidas de Aldama.
Lo hará después de que este empresario acusase al presidente del Gobierno de estar en el "escalafón 1" de la "banda organizada" y a Ábalos en el número dos, por ser quien "daba y otorgaba", y apuntase al cobro de mordidas de constructoras destinadas también a financiar al PSOE mediante donaciones, dijo el comisionista, e incluso a la Internacional Socialista con "cupos de petróleo" de Venezuela.
Aldama, que decidió colaborar mientras estaba en prisión preventiva por un fraude en hidrocarburos por el que sigue investigado, cifró entre 3,5 y 4 millones de euros las mordidas que dice haber pagado al exministro y a su exasesor, Koldo García, también acusado, además de pagarles 10.000 euros mensuales para gastos fijos.
Lo negó el jueves Koldo García en una declaración en la que defendió al ministro, una persona "que siempre ha intentado ayudar a todo el mundo", y en la que subrayó -en referencia implícita a Aldama- que lo que se dice "hay que demostrarlo".
Por primera vez desde que está en prisión provisional se escuchará la versión del exministro y exdiputado, que estas semanas ha dejado ver su visible cansancio, sentado detrás de su abogado, pero también alguna reacción irónica, con sonrisas y miradas incrédulas ante las manifestaciones de Aldama o de los investigadores de la UCO.
Estos subrayaron su papel "fundamental" en la presunta banda organizada, aunque apuntaron también que "el que paga manda" y ese es Aldama.
Ábalos tendrá que explicar si intervino en el proceso de adjudicación a la empresa de la trama, Soluciones de Gestión, de contratos millonarios de mascarillas de dos entes dependientes del Ministerio de Transportes, y especialmente si tuvo algo que ver con la orden de doblar en 38 minutos el material sanitario que adquirió Puertos del Estado.
"Haced lo que tengáis que hacer y que sea rápido", dice Aldama que el exministro les indicó a él y a Koldo García. Exculpó a Ábalos su exasesor de las sospechas sembradas por el empresario: dijo que "lo único" que preocupaba al ministro era "conseguir el material sanitario" y que él nunca supo que Aldama cobró millones por esa operación.
Sobre Ábalos, que defendió en nombre del PSOE la moción de censura contra el Gobierno de Mariano Rajoy, pesa también la acusación de haber influido en la contratación de su expareja Jéssica Rodríguez y de Claudia Montes en tres empresas públicas, o en favor del rescate de Air Europa.
Ábalos, que defiende la limpieza de sus ingresos a lo largo de los años, tendrá que responder sobre el presunto pago del piso donde vivió su expareja en Madrid por parte de la trama o el alquiler de un chalé en Cádiz, que figuran entre las mordidas que le atribuye la Fiscalía a cuenta del empresario Víctor de Aldama. EFE
(Recursos de archivo en EFEServicios: 55019911848)
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