SEÑOR DIRECTOR:
El acuerdo judicial alcanzado por Meta no resuelve el problema: lo confirma. Las plataformas no son intermediarios neutrales: diseñan los algoritmos, ordenan los contenidos y optimizan sus servicios para prolongar la atención adolescente. Sin embargo, cuando se cuestionan sus efectos, se desligan, pagan, y presentan los controles parentales como solución, trasladando a las familias la responsabilidad por entornos que ellas no diseñaron ni pueden supervisar por completo.
Los Estados, por su parte, reaccionan cuando el daño ya está hecho. Reconocer que los adolescentes tienen agencia no equivale a dejarlos solos frente a industrias que conocen sus hábitos mejor que sus padres. Si plataformas y autoridades eluden su responsabilidad, ¿de verdad podemos exigir a las familias que protejan solas a sus hijos de sistemas diseñados para retenerlos?
José Irarrázaval
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