SEÑOR DIRECTOR:
En recientes declaraciones, la ministra de Energía señaló respecto del cambio de hora que se trata de un “tema complejo” y que, para los niños, sería muy difícil no cambiarla, pues los obligaría a levantarse cuando aún está oscuro.
Desde el rincón del mundo científico, quisiéramos hacer algunas precisiones. Biológicamente, no es particularmente complejo decidir qué horario debiéramos tener; lo verdaderamente complejo para nuestro organismo es insistir en cambiarlo. Nuestra biología privilegia la exposición a la luz durante la mañana, por lo que despertar con la mayor luminosidad posible —como ocurre con el horario estándar, y no con el de verano— es precisamente lo que, de manera consensuada, recomienda la cronobiología.
Por otra parte, respecto de levantar a los niños a oscuras, esto ocurre justamente cuando forzamos el horario de verano, algo especialmente evidente en septiembre y marzo. Mantener el horario estándar (o mal llamado de invierno) durante todo el año apunta en la dirección correcta: más luz por la mañana, en sintonía con nuestro reloj biológico.
Luis F. Larrondo
Cronobiólogo, iBio-U. Católica
John Ewer
Cronobiólogo, U. De Valparaíso
CINV-U. Valparaíso
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