Un descuido durante una mudanza facilitó el ingreso de los delincuentes y derivó en una disputa judicial sobre la eficacia de la seguridad privada. La Cámara Civil analizó el rol de los guardias y la omisión de protocolos, y fijó una indemnización de más de $65 millones por el robo y el daño psicológico sufrido por las víctimas
completa toda los campos para contáctarnos