Durante los últimos años hemos visto cómo la inteligencia artificial avanzaba sobre una materia prima relativamente abundante: texto, imágenes, vídeos y código publicado en la web. Con los robots, el terreno cambia por completo. No hablamos solo de responder bien a una pregunta o generar una imagen convincente, sino de actuar en el mundo físico, mover piezas, agarrar objetos y hacerlo sin que todo esté perfectamente preparado. Esa diferencia explica por qué una parte de la próxima carrera de la IA puede jugarse lejos del foco habitual.
La inversión. Config no ha llamado la atención de cualquier inversor, sino de algunos de los grandes grupos empresariales de Corea del Sur. Según Foley Hoag, que asesoró legalmente a Config en la operación, la startup, con sede en Seúl y San José, ha cerrado una ronda semilla de 27 millones de dólares liderada por Samsung Venture Investment. También han participado ZER01NE Ventures, el brazo inversor de Hyundai Motor, LG Technology Ventures y SKT America. La operación valora la compañía en más de 200 millones de dólares y eleva su financiación total a 35 millones.
El “TSMC” de los robots. El símil no va de chips, sino de posición en la cadena de valor. Config aspira a situarse en un punto parecido al de TSMC en los semiconductores: no competir con sus clientes finales, sino suministrar una pieza que otros necesitan para crear sus propios productos. En su caso, esa pieza no son obleas ni procesadores, sino datos para modelos fundacionales de robótica. Ese enfoque gana tracción a medida que grandes fabricantes buscan desarrollar su propia IA robótica sin depender por completo de proveedores externos.
Diferencia clave. En un modelo de lenguaje, el gran coste está en procesar cantidades enormes de información digital; en robótica, según explicó el CEO de Config Minjoon Seo a TechCrunch, cada pieza de datos debe recogerse físicamente. Eso implica disponer de robots, espacios donde probarlos y equipos humanos que los hagan funcionar. A medida que las empresas buscan máquinas más capaces, esa recogida y etiquetado de datos puede encarecerse rápidamente, porque ya no hablamos de información que espera en la web, sino de acciones que se generan en el mundo físico real.
La clave está en la conversión. La firma parte de una idea algo menos evidente que la simple acumulación de datos. Muchos equipos de robótica entrenan sus modelos con datos de movimiento humano y después intentan adaptarlos al comportamiento de una máquina. La startup defiende otro camino: transformar esos datos antes de que empiece el entrenamiento para que encajen mejor con la forma en que los robots se mueven e interactúan con el entorno.
Ya han empezado. Config tiene casi 300 personas que trabajan en la producción de esos datos. La startup afirma haber reunido más de 100.000 horas de datos de movimiento humano, frente a las aproximadamente 3.000 horas de AgiBot World, que la fuente presenta como el mayor conjunto abierto comparable. La diferencia, más de 30 veces, ayuda a explicar por qué la compañía insiste tanto en la escala de su operación de datos.
Lo que viene. El siguiente paso será ampliar todavía más esa maquinaria. Config quiere escalar sus operaciones en Vietnam y Seúl hasta alcanzar un millón de horas de datos recopilados, una meta que encaja con su idea de convertirse en proveedor de infraestructura para terceros. La compañía también aspira a llevar su plataforma empresarial hasta los 10 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales a finales de 2027. El tercer frente es lanzar un producto Robot-as-a-Service en la nube, pensado para que las empresas puedan usar el modelo fundacional de Config sin depender de hardware integrado en el propio robot.
Mirando al futuro. Lo que deja este movimiento es una fotografía bastante clara de hacia dónde puede desplazarse parte de la robótica en los próximos años. No todo dependerá del robot que veamos en una fábrica, en un almacén o en el campo, sino de todo el trabajo previo que permite convertir acciones humanas en aprendizaje útil para una máquina. Config sigue siendo una startup joven y su gran promesa todavía tiene que demostrarse a escala, pero el interés de Samsung, Hyundai, LG y otros grandes nombres apunta a una idea con potencial.
Imágenes | Config | Igor Omilaev
En Xataka | El director general de Nvidia está en China. Y se juega el futuro de su empresa allí
-
La noticia
Samsung, Hyundai y LG están poniendo dinero en una enigmática startup: quiere ser el “TSMC” de los datos para robots
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
.
completa toda los campos para contáctarnos