Kai Havertz logró abrir tempranamente el camino para el Arsenal, con un gol que se vio favorecido por un rebote.
Algunos dirán que no es como la Copa Libertadores y se pondrán a comparar pasiones. No obstante, es evidente que una final de Champions League es tremendo evento en el mundo del fútbol. Más cuando chocan tremendos equipos como el PSG y el Arsenal.
En Budapest se ven las caras dos de los equipos con mejor temporada. Por un lado, los campeones defensores de la Orejona, el Paris Saint-Germain y, por el otro, el ganador de la Premier League, el Arsenal.
Y si se esperaba un duelo apretado y con una estancia larga del cero en el marcador, esto quedó refutado pronto. Apenas seis minutos se tardó en abrir la cuenta en el Puskas Arena.
Desde el inicio del encuentro, el Arsenal demostró cuál sería la idea que defenderían en esta final de Champions League ante el PSG. A sabiendas que los dirigidos por Luis Enrique gozan del control y el toque, los Gunners ejercieron una presión alta, que rápidamente dio resultados.
Marquinhos intentó reventar un balón en su mitad de la cancha, pero el tiro dio en Trossard. De casualidad, el rebote habilitó a Kai Havertz, quien avanzó sin presión, pese a la desesperada corrida de William Pacho.
Al alemán no le temblaron las piernas. Sin tanto ángulo, le reventó las redes a Safonov, poniendo el primer tanto del partido (6′). De esta manera, el Arsenal parte con el pie derecho en una difícil final de Champions League.

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