El diputado del Partido Comunista enfatizó que desde la actual administración “hay una intención de desalojar del Congreso los grandes debates país” y que “eso queda de manifiesto en un uso abusivo y extremo de decretos y de retiros de proyectos”. Señaló que “el gobierno de Kast sigue en campaña. Exacerba descalificaciones, profundiza el temor social, tiene imprecisiones en el debate público. Esa idea de que el Estado de Chile ‘está quebrado’ no se sostiene ni en la ciudadanía, ni en las fuerzas políticas, ni siquiera de la derecha”. El congresista indicó que la actual administración “develó una agenda completamente regresiva que busca instalar un shock neoliberal”. En entrevista, Barraza apuntó a que “la ciudadanía percibe que las políticas públicas que está desplegando el gobierno son dañinas y van deteriorando la calidad de vida” y que por ello “se están activando fuerzas sociales, se activa la mayor participación y la movilización social”.
Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 29/3/2026. Terminó la semana con la decisión del gobierno de retirar el proyecto de nueva Ley de Pesca y queda la cuestionada “Ley Longueira”. Ya había retirado el proyecto de negociación ramal. Sacó varias iniciativas sobre medioambiente, derechos humanos, entre otras. ¿Qué opinión le merecen estas acciones del gobierno?
El gobierno del Presidente (José Antonio) Kast rápidamente develó una agenda completamente regresiva que busca instalar un shock neoliberal, retrocediendo en políticas públicas que mucho costaron al pueblo chileno y con impactos múltiples. El retiro de la nueva Ley de Pesca, que apuntaba a desconcentrar el uso de recursos marítimos tan importante en la mesa de chilenas y chilenos y hacerlo más diverso en cuanto a la extracción, es una muy mala noticia. El retiro del proyecto de ley de negociación multinivel o ramal claramente va en sintonía con debilitar los derechos de las trabajadoras y los trabajadores. Si a eso le agregamos la revisión de la legislación de la jornada laboral semanal de 40 horas, que está orientada a reinstalar una legislación anterior que posibilitaba más horas de trabajo, son políticas muy dañinas. Hay, también, una finalidad que es empequeñecer al Estado y sus capacidades de respuesta social y, a la inversa, fortalecer un Estado neoliberal con un recetario aprendido de restricción de derechos sociales.
¿Al retirar proyectos desde el Congreso se torpedea el debate legislativo, la discusión democrática de iniciativas?
Claramente hay una intención de desalojar del Congreso los grandes debates país. Eso queda de manifiesto en un uso abusivo y extremo de decretos y de retiros de proyectos, está siendo una constante. Haber retirado más de 40 decretos desde la Contraloría General respecto de políticas medioambientales es claramente un perjuicio para la institucionalidad y también para el medioambiente. Lo que está ocurriendo es que el gobierno hace un uso extremo de su condición presidencial y está impidiendo que el Congreso se pronuncie en materias tan sensible como el alza en los combustibles. Si se hubiese dado el debate en el Congreso de la Ley del Mepco (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles), es evidente que incluso sectores de derecha no hubiesen respaldado el proyecto del gobierno respecto a la subida de precios de las bencinas. Kast sabe que el paso por el Congreso de las medidas y planes del gobierno debilita sus pretensiones en cuanto a políticas públicas.
¿Eso revela una actitud autoritaria de parte del Ejecutivo?
Lo plantearía de este modo. Hay una política pública que está incipiente, que es en extremo neoliberal, que busca aumentar los niveles de concentración económica y las ganancias de los grandes grupos económicos. En esa línea está el plan declarado de disminuir del 27 al 23 por ciento el impuesto corporativo de las grandes empresas. Pero también hay una tendencia muy marcada a deteriorar la política, a extremar el debate en términos de descalificación por parte del gobierno del Presidente Kast y esta orientación a empobrecer la política es el fundamento para una lógica autoritaria, un comportamiento presidencial autoritario y claramente un debilitamiento de las instituciones democráticas.
¿En este marco, cómo ve el comportamiento comunicacional de ministras y ministros?
Lo que veo es que el gobierno de Kast, que es un gobierno de extrema derecha, llevando más de dos semanas de instalación, sigue en campaña. Exacerba descalificaciones, profundiza el temor social, tiene imprecisiones en el debate público. Esa idea de que el Estado de Chile “está quebrado” no se sostiene ni en la ciudadanía, ni en las fuerzas políticas, ni siquiera de la derecha. Da cuenta de que hay una orientación comunicacional que busca magnificar el temor social.
En todo esto, ¿cómo ve el desempeño de la oposición en el Congreso? Ocurrieron chascarros, episodios negativos, trifulcas intra-sector e incluso diferencias entre legisladores de un mismo partido, estuvo el tema de la elección de la mesa de la Cámara Baja donde diputados de oposición le dieron todo al oficialismo.
Es evidente que aún no está toda la oposición articulada con un propósito común. Pero se ha ido avanzando, y se ha ido avanzando porque la ciudadanía exige y espera un comportamiento unitario, propósitos comunes desde el punto de vista del quehacer de la oposición, y una conducta consistente con los derechos sociales. Soy optimista en cuanto a que, en general, la oposición irá adquiriendo niveles de coordinación, de articulación, y de propósitos comunes porque la realidad es más poderosa que los relatos políticos que cada fuerza quiera imponer. Y la realidad que vivimos es de una amenaza social muy potente que está cursando desde el gobierno hacia la ciudadanía.
En esa línea, participaron miles de personas en la marcha feminista del 8 de marzo, en la marcha de los estudiantes, se esperan protestas de los pescadores artesanales, hay protestas de colectivos de derechos humanos, viene el Primero de Mayo con la expresión de los trabajadores. ¿Cómo incide eso en las discusiones del Congreso?
Cuando digo que la ciudadanía tiene expectativas de unidad y propósitos comunes de la oposición, es porque la ciudadanía percibe que las políticas públicas que está desplegando el gobierno de Kast son dañinas y van deteriorando la calidad de vida de las personas en todo orden de cosas. En educación superior, pretender restringir la gratuidad a los 30 años no se condice con una política de enfoque en derechos, sería un debilitamiento, y los estudiantes tienen claro que empezar por ahí no significa que ahí termina, sino que se profundizaría un deterioro en la gratuidad, se limitarían las coberturas y se profundizaría el carácter neoliberal de la educación superior, en circunstancia que costó mucho los avances en educación universitaria y educación pública. En el caso de las mujeres, es evidente que la agenda del gobierno es contraria a los derechos de género, contraria a la autonomía de las mujeres y ciertamente eso moviliza. Se están activando fuerzas sociales, se activa la mayor participación y la movilización social con las políticas de este gobierno. Tengo la impresión de que la movilización el Día Internacional del Trabajador y la Trabajadora será muy masiva y será masiva porque están amenazadas las condiciones de vida y materiales de las y los trabajadores. Cuando afirmo que la ciudadanía tiene expectativas y se moviliza, va perfilando el carácter de la oposición, eso hay que tenerlo claro.
La entrada Se está asistiendo a “un comportamiento presidencial autoritario”: Marcos Barraza se publicó primero en El Siglo.
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