Casi nadie compra ya coches diésel. Pero que el Gobierno tenga entre manos una subida a este combustible no es una buena noticia. Primero porque, aunque casi nadie lo compre, muchos siguen siendo propietarios de un coche diésel. Segundo, porque el transporte de mercancías sigue siendo diésel en su inmensa mayoría.
La cuestión ahora es: ¿veremos la prometida subida?
¿Qué sucede? Que el plazo se ha acabado. Concretamente el que la Unión Europea le dio a España para que subiera el precio del diésel. El último venció a finales de enero y dio comienzo en el mes de julio del pasado año 2025. Como puedes imaginar, España hizo caso omiso a sus obligaciones y el diésel sigue estando bonificado.
En consecuencia, Europa ha pedido explicaciones a nuestro Gobierno porque ellos también se han dado cuenta que los impuestos de este combustible permanecen inalterados. La intención es que 2026 fuera el año en que, ahora sí de una vez por todas, los consumidores de un coche gasolina y diésel pagaran los mismos impuestos.
1.100 millones de euros. No es la primera vez que la Unión Europea da un serio aviso a nuestro país. La última nos costó 1.100 millones de euros y abrió esta prórroga que ha vencido en enero. Entonces, España recibió 23.900 millones de euros correspondientes al quinto tramo de ayudas proporcionado por la Unión Europea dentro del marco de los fondos Next Generation.
Pero ese dinero habría sido mayor si el país hubiera cumplido con la obligación de elevar el precio del combustible (y una segunda relacionada con el empleo). Algo a lo que se ha comprometido en diversas ocasiones de cara a los funcionarios europeos pero que también ha ido incumpliendo sistemáticamente.
2018. El asunto de elevar el coste del diésel para el cliente final no es nuevo ni mucho menos. En 2018, Teresa Rivera, entonces Ministra de Transición Ecológica, ya dejó clara la postura del Gobierno: "el diésel tiene los días contados", dijo por aquel entonces.
Desde entonces se ha abierto un calendario del que se han ido cayendo los meses pero que siempre tiene una hoja más por desechar. Tres años más tarde, el runrún volvió a coger fuerza. En aquella ocasión fueron los coletazos de la crisis del coronavirus y la Guerra de Ucrania lo que volvió a posponer la cuestión. En 2024, el nuevo intento quedó en nada porque la Reforma Fiscal que contemplaba la subida del diésel terminó por caer.
El año pasado, en verano, fue cuando la Unión Europea puso los ojos en blanco y dio una nueva prórroga a España. La que ha cumplido el pasado mes de enero.
¿Cómo se haría? El procedimiento más sencillo es eliminar la bonificación que ahora mismo tiene el diésel en nuestro país en el Impuesto Especial Sobre Hidrocarburos. Por lo tanto, ahora mismo pagamos lo siguiente en función del combustible repostado en este tramo:
A este tramo del impuesto hay que añadir el autonómico que, desde 2019, es lineal en 7,02 céntimos/litros. Esto nos deja un Impuesto Especial Sobre Hidrocarburos de:
El objetivo sería elevar este tramo de los impuestos e igualar diésel y gasolina 95. Es decir, un incremento de casi 10 céntimos/litro. La cuestión es si este incremento lo sufrirían todos los conductores de coches diésel, independientemente de si son o no profesionales, o si estos últimos quedarían al margen de forma total o parcial.
Te afectará. Subir el diésel sigue siendo un tema muy delicado en España. Es un combustible que ha ido subiendo y que ha reducido su brecha con la gasolina en los últimos tiempos. Eso, un ambiente político que ha apostado por criminalizar a este combustible y duras normativas de emisiones que desaconsejan su uso si repetimos trayectos de poca duración, han terminado por hundir sus ventas. En enero, solo el 4,5% del mercado se correspondieron con ventas diésel según Anfac.
El problema es que más de la mitad del parque automovilístico español sigue siendo de coches diésel. A eso se suma un flota enorme de profesionales que encarecerán sus productos si tienen que pagar más por el diésel. Y es que buena parte de la inflación durante los primeros meses de la Guerra de Ucrania llegó de la mano del encarecimiento de los combustibles.
Y a eso hay que sumar que ya aquellos días el Gobierno tuvo que enfrentar una huelga de transportistas por el encarecimiento del combustible, lo que terminó por solucionarse con una bonificación general a todos los conductores.
Foto | Ministerio de Presidencia, Gobierno de España en Wikimedia y Raymond Okoro
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La noticia
Se suponía que España iba a subir el diésel en 2026. Se suponía
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alberto de la Torre
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