El Ciudadano
El economista e investigador de la Fundación Sol, Marco Kremerman, lanzó una dura crítica contra la megarreforma económica-tributaria impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast, asegurando que con su aprobación por parte del Congreso, el país ha dado un paso atrás al retomar mecanismos propios de la dictadura de Augusto Pinochet, que afectan a los sectores de menores ingresos, en beneficio de los más ricos.
«¿Qué pasó con la reforma tributaria que se acaba de aprobar?, la «Megarreforma», pero que es una reforma tributaria encubierta. Se volvió atrás, se volvió a la dictadura, se volvió a los 80, a los 70, y vuelve a ser 100% un crédito los impuestos que pagan las empresas por sus ganancias para los dueños de las empresas que pagan como personas naturales«, planteó en una entrevista con el programa «Podcastpitalismo», conducido por el Director de El Ciudadano, Javier Pineda Olcay.
«Tenemos un fenómeno que explica, junto con otros fenómenos, que el sistema tributario chileno, más que disminuir de manera importante la desigualdad, la termina manteniendo en los niveles previos que se dan en el espacio de producción«, señaló.
El investigador no solo cuestionó el contenido del proyecto que incluye polémicas y muy cuestionadas medidas como la rebaja del impuesto de primera categoría, la invariabilidad tributaria y la reintegración del sistema tributario; que le permite que los dueños de empresas rebajar sus impuestos personales utilizando los impuestos ya pagados por sus empresas , sino que expuso cómo el sistema tributario chileno castiga a los sectores medios y populares mientras beneficia a las grandes fortunas.
Para el economista, es preciso entender la doble dimensión de la desigualdad en Chile: la que se genera en el espacio de la producción y la que se perpetúa a través del sistema tributario.
En la entrevista, explicó que en el ámbito productivo, la distribución del ingreso es inherentemente desigual, con el capital apropiándose de una porción mucho mayor de la riqueza que el trabajo.
«En el mundo donde se producen los bienes y servicios, el trabajo en general siempre se lleva un pedacito muy pequeño de la torta y el capital un pedazo grande. Ese es el espacio inicial de la distribución del ingreso y posteriormente la riqueza«, planteó Kremerman, añadiendo que esta dinámica no es exclusiva de Chile y se replica en países desarrollados como Alemania. Sin embargo, la diferencia radical radica en cómo se enfrenta esta desigualdad.
Mientras que en economías como la del país europeo los impuestos cumplen una función compensatoria, en Chile, lejos de corregirse la brecha, se profundiza.
“En Chile, ni en el espacio productivo ni en el espacio de los impuestos la desigualdad se reduce”, afirmó.
El núcleo del problema, según el investigador de la Fundación Sol, se encuentra en la estructura misma del sistema tributario, al que calificó como “patas para arriba”. Detalló que, en la práctica, los sectores más pobres y la clase media en Chile pagan, en términos proporcionales de sus ingresos, una tasa impositiva mayor que las grandes fortunas.
“Cuando uno revisa algunos de los estudios disponibles que han hecho este ejercicio, uno podría llegar a la siguiente conclusión: los sectores más pobres y los sectores medios, como en tasa de todo lo que generan en ingresos, están pagando en torno a un 17% de impuestos, y los sectores más ricos, las principales fortunas del país, estamos hablando de no más allá de 2.000 personas, pagan menos del 12%”, denunció.
Indicó que este escenario se da principalmente, porque «los que más generan tienen múltiples instancias para ahorrar, y gran parte de esos ahorros se destinan a inversiones que no tributan o tributan muy poco»
Asimismo, se refirió al alto peso de los impuestos indirectos en la recaudación fiscal.
“En Chile recaudamos más por impuestos indirectos, que no graban a la persona natural o la persona jurídica, sino a lo que compran esas personas en IVA, que graba los bienes y servicios, es la fuente principal todavía de recaudación en Chile”, explicó.
Dado que el IVA grava por igual el consumo de una persona de bajos recursos que el de un millonario, y los sectores más pobres destinan una mayor proporción de su ingreso a consumir, la carga relativa del tributo es mucho más pesada para ellos.
En la entrevista con Podcastpitalismo, Marco Kremerman apuntó contra el corazón de la megarreforma de Kast: la reintegración del sistema tributario, que a su juicio representa un retorno a las políticas del régimen de Augusto Pinochet.
Para explicar este argumento, el investigador hizo un recorrido histórico. Señaló que en 1984, durante la dictadura, se crearon mecanismos para facilitar la acumulación de riqueza por parte de los sectores más pudientes, integrándose el sistema impositivo. Esto significaba que “los impuestos que pagan las empresas por las ganancias que generan, sirven como crédito para los impuestos que pagan los dueños de esas empresas como personas naturales”. En la práctica, esto reduce la carga tributaria final de quienes concentran la propiedad del capital.
Señaló que durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, se implementó una reforma que desintegró parcialmente este sistema, estableciendo que solo el 65% del impuesto pagado por la empresa podía usarse como crédito. Sin embargo, según Kremerman, la administración de Kast ha echado por tierra ese avance.
El experto cuestionó los argumentos esgrimidos por los defensores del proyecto que lo presentan como una medida necesaria para fomentar el crecimiento y la inversión.
“No hay evidencia contundente en términos académicos de que esto pase así”, sentenció.
Para el investigador, se trata de un “cuento capitalista” que busca reducir costos laborales, prolongar las jornadas y mantener el salario mínimo bajo.
“Un inversionista efectivamente hoy en día tiene muchas más posibilidades que hace 50 años atrás de mover su capital por los avances tecnológicos. Eso es innegable”, reconoció. “Pero el inversionista no sólo se va a fijar en los impuestos, se va a fijar en las condiciones políticas, en la estabilidad, en la cultura del país”, subrayó.
En opinión del analista económico, Chile sigue siendo un espacio privilegiado para la inversión, con altas tasas de rentabilidad, por lo que una modificación fiscal no provocaría una fuga de capitales.
“A los grandes grupos que acumulan grandes fortunas no les gusta una modificación que le va a hacer disminuir su rentabilidad de mil millones a 995 millones, siempre van a decir que se va a caer el mundo. Siempre van a decir que se van a ir a otro lado”, aseveró.
A continuación, puedes ver la entrevista completa a Marco Kremerman en Podcastpitalismo:
La entrada “Se volvió a la dictadura”: Kremerman cuestiona megarreforma y denuncia que grandes fortunas pagan menor tasa de impuestos que sectores medios y pobres se publicó primero en El Ciudadano.
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