En 1971, Sean Connery se despidió por segunda vez de James Bond con Diamantes para la eternidad. Después de que George Lazenby solo hiciera una película como el agente, el mítico actor volvió a coger la pistola una vez más, prometiendo que no volvería a hacer de 007 "nunca jamás". ¿Y qué p…
Artículo original publicado en SensaCine
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