Washington, 12 abr (EFE).- El español Sergio García se mostró este domingo decepcionado con su participación en el Masters de Augusta (Estados Unidos) y reconoció que, con este nivel de juego, será "prácticamente imposible" clasificarse para el Abierto Británico.
El castellonense, campeón del Masters en 2017, cerró el torneo con ocho golpes sobre el par, en la penúltima posición de la tabla, tras una última ronda de 75 (+3).
García se mostró cauto sobre su futuro inmediato más allá del LIV: "En estos momentos tengo que ir paso a paso. Evidentemente, eso no significa que no vaya a jugar la clasificatoria (del Abierto Británico), pero tal y como estoy jugando ahora es prácticamente imposible que me clasifique".
"Primero hay que encontrarse y luego ver qué se puede hacer", añadió García, que dijo que su objetivo inmediato es encontrar "alguna sensación positiva" y "enderezar un poco el juego".
En la ronda de este domingo, García protagonizó una escena poco habitual en la salida del cuarto hoyo. El castellonense, frustrado tras su golpe, aporreó su driver en dos ocasiones en la zona de salida y posteriormente lo rompió al impactarlo contra una nevera.
García completó el hoyo con un bogey, que era el tercero de la jornada en solo cuatro tramos.
Tras el incidente, se vio a Geoff Yang, presidente del comité de reglas del torneo, conversando con García. El español se rehusó luego a responder preguntas sobre el incidentes y sobre una posible sanción del torneo. EFE
(fotos)
completa toda los campos para contáctarnos