Europa lleva años endureciendo su postura frente a la participación de las chinas Huawei y ZTE en sus infraestructuras críticas. Lo que en 2020 comenzó como unas recomendaciones, pronto pasó a plantearse como una prohibición vinculante para blindar la seguridad comunitaria. El borrador de la nueva Ley de Ciberseguridad establecía un mandato claro para esta purga, asumiendo una factura de miles de millones para lograr su independencia.
Sin embargo, el sector acaba de encender las alarmas al recaulcular el impacto económico de la decisión: según leemos en South China Morning Post, un nuevo informe elaborado por la GMSA Intelligence (la rama de la patronal de operadores) revela que erradicar los equipos chinos costará a las operadoras de Europa entre 30.000 y 40.000 millones de dólares. Unas cantidades que triplicarían las estimaciones de la UE y pone en jaque la competitividad del continente.
El informe de la GSMA ha sido encargado por siete grandes grupos de telecos como Telefónica, Vodafone o Deutsche Telekom y desglosa la magnitud de la factura: de los hasta 40.000 millones de euros proyectados, la sustitución de estaciones base y el hardware de las redes absorbería entre 16.000 y 22.000 millones. Las redes de transporte de unos 9.000 a 12.000 millones adicionales, y renovar la banda ancha fija supondría un extra de 5.000 millones.
Es una radiografía que choca frontalmente con los números que manejaba el legislador en un principio. En los estudios previos realizados por la Comisión Europea, el coste medio para las operaciones se situaba entre los 3.400 y los 4.300 millones de euros anuales. A lo largo de los cinco años de transición estipulados, iba a costar en total unos 21.500 millones de euros en el peor de los escenarios contemplados por Bruselas.
¿A qué se debe este desfase? Residiría en la perspectiva del estudio oficial: la Comisión centró su evaluación en las redes móviles, obviando la capilaridad de la tecnología china en otras capas de las telecomunicaciones. La GSMA subraya que Huawei concentra una cuarta parte del mercado de equipos de red móvil en la Unión Europea, cuota que supera el 33% si se le suma la infraestructura de ZTE.
La urgencia agrava el impacto sobre las balances contables de las firmas europeas. El mandato obligaría a las operadoras a retirar todo el equipamiento de estos proveedores en un plazo de solo tres años tras la entrada en vigor de la ley. Ejecutar este reemplazo en una ventana tan corta, representaría según el informa de la GSMA, "una de las intervenciones estructurales más significativas en el sector de las telecomunicaciones europeo en décadas".
Imagen: dimitrisvetsikas1969 para Pixabay
Aparte del agujero que dejaría esta operación, la patronal advierte de un daño colateral para el mercado: la desaparición de la libre competencia. Excluir así a los fabricantes chinos dejaría el suministro en manos del duopolio formado por la sueca Ericsson y la finlandesa Nokia. En las redes móviles, pasarían a controlar el 96% del mercado; en la banda ancha fija, Nokia escalaría desde el 30% actual hasta casi un 50%.
Esta consolidación de proveedores traería consigo un encarecimiento del hardware: la GSMA estima que los precios se encarecerían un 24% para las redes móviles, un 19% en los despliegues de conectividad fija y un 10% en las infraestructuras de transporte. En el peor caso, si un único proveedor asume todas las ventas, los precios podrían dispararse hasta un 43%.
¿Consecuencias? Sí, y tanto para la competitividad de la región como para los consumidores: las operadoras se verían forzadas a paralizar o ralentizar sus planes de mejora y expansión del 5G. Un frenazo en seco que no haría más que empeorar la preocupante y actual brecha de inversión: de unos 205.000 millones de euros.
Pese al impacto que supondría, la inercia política sigue su curso con el amparo de los principales gobiernos. El mejor ejemplo se encuentra en Berlín, donde Alemania ya ha adelantado la exclusión de Huawei y ZTE incluso de sus futuras redes 6G. Bajo la premisa de la "soberanía digital", Europa asume que aislar sus redes va a exigir un enorme sacrificio económico.
Imagen destacada | Composición con imágenes de Raimond Spekking y Digitalpush para Wikimedia Commons
En Xataka Móvil | Aunque lleven escrito el ‘Made in China’, Europa tiene móviles con muy buen hardware. Y son una alternativa genial a Google
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La noticia
Si la pregunta es cuánto costaría echar a Huawei de las redes europeas, la GSMA tiene la respuesta (mucho)
fue publicada originalmente en
Xataka Móvil
por
Pepu Ricca
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