Dani Moya
Barcelona, 25 ago (EFE).- La actualización del Reglamento General de Circulación de la DGT, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, supondrá, entre otras medidas, un cambio en la indumentaria de los usuarios de las motocicletas: se acabaron las chanclas o sandalias y será necesario el uso de guantes de protección.
De la nueva normativa, aplicable tanto a los pilotos como a los pasajeros de motocicletas y ciclomotores, y destinada a incrementar la seguridad de los viajeros, destaca la obligatoriedad de los guantes de protección en vías interurbanas, hasta ahora un complemento opcional, pero de uso habitual en carretera y en época invernal para evitar el frío y el viento.
Será el fin, además, de una imagen típica del verano, la de esos motoristas que de camino a la playa o mientras circulan por la calurosa ciudad lucen chancletas o sandalias en los pies.
La nueva normativa regula por primera vez esta cuestión: llevar calzado cerrado será obligatorio en cualquier vía y el incumplimiento de esta medida, igual que la de los guantes de protección, conllevará sanciones de 200 euros.
Entre las nuevas medidas, aprobadas por real decreto el pasado 24 de junio, está el uso del casco homologado, que deja fuera de la legislación aquellos que tengan tan sólo un certificado de calidad.
No obstante, los motoristas tendrán un año de prórroga para asegurarse de que sus accesorios lo estén, pues este artículo entrará en vigor el 1 de octubre del 2027, y a partir de esa fecha todos los guantes de protección deberán ser siempre homologados.
La normativa, informa la DGT, es reflejo del cambio de perspectiva que caracteriza la política de tráfico en los últimos veinte años, en la que se ha pasado "de un enfoque centrado en la carretera y en el vehículo a otro que lo hace en las personas y los entornos urbanos".
Por ello, las modificaciones del reglamento tienen el objetivo primordial de "mejorar la protección de los usuarios vulnerables de la vía", categoría que engloba a aquellos que tienen mayor riesgo de sufrir lesiones en caso de accidente: peatones, ciclistas y motoristas.
El único cambio respecto a las motocicletas que no tiene que ver con la seguridad de los conductores y pasajeros es la autorización para circular por el arcén derecho en casos de congestión del tráfico, sin superar, en ningún caso, los 30 kilómetros por hora y sólo en tramos debidamente señalizados.
Basta conversar con algunos motoristas de Barcelona, para comprobar que existe poca controversia con las nuevas medidas, pues, como reconoce Manel, tras aparcar su moto en la céntrica plaza de Catalunya, "todo lo que sea para mejorar la seguridad de los motoristas, bienvenido sea".
Toni, que ha estacionado también su moto en el cercano paseo de Gràcia en su camino al trabajo, lleva sandalias, y, aunque esa opción de calzado pronto será sancionable, cree que las medidas "tienen todo el sentido del mundo", y que no le quedará otra que "hacer un esfuerzo y acostumbrarse".
El calor y la humedad hace que el uso de los guantes entre los motoristas se reduzca de forma considerable en verano.
Toni explica que es lo primero que desecha a causa del "calor extremo" que se vive en Barcelona, ciudad en donde uno de cada tres vehículos que circulan por sus calles es una motocicleta o un ciclomotor.
Mientras Luciano se prepara para arrancar la moto, con un casco recién comprado en la mano -que define como "super-homologado"- confiesa que durante el verano va en ciudad con calzado abierto a causa del calor y la humedad y que esta es la medida que menos le convence, ya que no entiende que llevar los pies bien cubiertos sea tan fundamental en ciudad como en vías interurbanas. EFE
(vídeo)
completa toda los campos para contáctarnos