SEÑOR DIRECTOR:
El Presidente Boric tiene razón. Chile es un país soberano e independiente, que no tiene ninguna obligación de consultar a otros gobiernos en lo que respecta a inversiones de infraestructura crítica dentro de su jurisdicción, velando, actuando y decidiendo en función de sus propios intereses con plena independencia.
Por su parte, Estados Unidos, nación también soberana e independiente, tiene la facultad discrecional y permanente para dar o revocar visas para ingresar a su territorio a quien le parezca, velando, actuando y decidiendo, también en función de sus propios intereses con plena independencia.
Lo que ha quedado claro esta semana, es que el derecho internacional no da garantía alguna respecto a la sensatez y el sentido común de quienes nos gobiernan, por muy soberanas e independientes que sean las decisiones ejecutivas que tomen.
José Luis Blanco Claro
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