
Andrés Roca Rey continúa recuperándose de la gravísima cornada sufrida en la plaza de la Maestranza de Sevilla, que le llevó primero a la UCI del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz y que los médicos han calificado de muy grave por el importante destrozo muscular en el muslo derecho, con una trayectoria de unos 35 centímetros. El cirujano que le atendió ha explicado que, pese a la dureza del percance, el diestro ha tenido suerte porque no hay lesiones vasculares ni nerviosas graves, y su evolución es estable, aunque se espera una recuperación larga y exigente marcada por la regeneración de la musculatura. De hecho, ya ha podido abandonar la UCI para continuar ingresado en planta, un paso adelante que ha traído alivio a su entorno.
En paralelo a los partes médicos, las muestras de cariño se han multiplicado en el hospital sevillano, donde el torero está arropado por su círculo más cercano. Entre las visitas más significativas se encuentran las de Cayetana Rivera, Tana, su pareja, que no se ha separado de él desde el primer momento tras vivir la cogida en directo desde la plaza, y las de su padre, Fran Rivera, que fue de los primeros en acudir al centro sanitario para interesarse por su estado. El propio diestro sevillano ha reconocido públicamente lo "terrorífico" del percance, subrayando que, dentro de la gravedad, la gran diferencia con la cornada mortal que sufrió su padre fue que, en el caso de Roca Rey, la femoral no se vio afectada.
En estas últimas horas, se ha podido ver de nuevo a Fran Rivera entrando y saliendo del hospital, pendiente de la evolución del novio de su hija y mostrando un apoyo total a la pareja. Junto a él, Tana Rivera mantiene una presencia constante, encarnando ese papel de apoyo emocional en unos días de miedo, incertidumbre y muchas horas de espera en los pasillos. A este núcleo familiar se suma también Tomás Páramo, gran amigo de Tana, que se ha acercado al centro sanitario para acompañarla y preocuparse por la recuperación del torero peruano.
Una estampa muy familiar que demuestra que, pese a que la relación no lleva mucho tiempo, ni padre ni hija han querido dejarle solo en estos duros momentos: su pareja, visiblemente afectada tras presenciar la cogida en directo, y su suegro, que sabe mejor que nadie lo que implica jugarse la vida en la plaza.
Así, mientras los médicos siguen marcando los tiempos en función de la evolución de la herida y del músculo, la imagen que llega desde el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz es la de un Roca Rey muy acompañado, con la presencia clave de Tana y el respaldo de Fran Rivera y de amigos como Tomás Páramo, que han convertido los pasillos del centro en un refugio de cariño y fuerza a la espera de que el torero pueda dejar atrás este brutal susto en los ruedos.
completa toda los campos para contáctarnos