En un mercado móvil saturado de especificaciones clónicas y grandes alardes en cámaras, baterías o procesadores, de vez en cuando nos topamos con un terminal que decide jugar a otra cosa. Eso es exactamente lo que hace el TCL NXTPAPER 60 Ultra. Lejos de intentar ser el más potente de la clase media, este gigante en muchos sentidos ha decidido que lo que más nos importa es nuestra salud visual. Y habida cuenta del tiempo y la diversidad de actividades de consumo de contenidos que hacemos con un smartphone en la actualidad, tiene mucho sentido.
Tras pasar unos días con él como smartphone principal, la sensación es clara: este no es un teléfono para todo el mundo. Es un dispositivo tremendamente de nicho, una especie de híbrido entre un smartphone tradicional y un lector de libros electrónicos. Y, sorprendentemente, en ese arriesgado equilibrio, TCL ha conseguido un producto que tiene muchísimo sentido y que resulta de lo más interesante hoy en día.
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TCL NXTPAPER 60 Ultra |
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pantalla |
7,2 pulgadas FHD+ (1080 x 2340), 263 ppp 120Hz 850 nits Cristal Nano-matrix Recubrimiento anti-huellas |
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procesador |
MediaTek Dimensity 7400 GPU Mali-G615 |
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memoria ram |
12GB |
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almacenamiento |
256/512GB |
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software |
Android 15 |
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dimensiones y peso |
174.45 x 81.23 x 7.57 mm 227g |
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cámaras traseras |
Principal: 50MP (1/1,55", 1.0um), OIS, f/1.8 Teleobjetivo: 50MP (1/2.8", 0.64um), OIS, f/2.4, zoom 3x Angular: 8MP (1/4", 1.12um), f/2.2 |
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cámara frontal |
32MP (1/3.1", 0.7um), f/2.0 |
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batería |
5.200 mAh Carga rápida 33W USB-C 2.0 |
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conectividad |
NFC, Bluetooth 5.4, USB-C 2.0 |
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otros |
Resistencia IP68 Desbloqueo facial y sensor de huellas lateral |
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precio |
256GB: 499 euros 512GB: 549 euros |
Al sacar el TCL NXTPAPER 60 Ultra de la caja, el primer impacto es inevitable: es un teléfono enorme. Estamos hablando de 7,2 pulgadas, un territorio donde la frontera con las tablets pequeñas se desdibuja. Hace años incluso hablaríamos de phablet, concepto ya extinguido. Por suerte.
Sin embargo, cuando sostienes este nuevo terminal de TCL, la percepción cambia completamente. Con sus 227 gramos y un grosor de apenas 7,57 mm, se siente sorprendentemente ligero para su envergadura. Y cada décima de pulgada ganada merece la pena.
TCL ha optado por un diseño dominado por el plástico en su chasis, algo lógico para mantener a raya el peso, con un tacto muy sólido y un imponente módulo de cámaras circular en la trasera que inevitablemente atrapará las miradas. Y pese a que sobresale bastante, es tan grande en superficie que no permite que, colocado sobre una superficie plana, nos de problemas para manejarlo y se balancee.
El botón-deslizador es el más importante en este TCL
Pese al acabado en plástico de la parte trasera, el marco metálico le otorga un nivel de acabado premium que no le hace desmerecedor de la etiqueta de gama media de nivel.
Los controles físicos de ese marco presentan un acabado del mismo nivel. Hay además botón de encendido que integra lector de huellas. Su colocación es justa para alcanzarla cuando agarramos el terminal con una sola mano, máxime cuando se da el caso de que si lo agarramos algo más arriba para poder identificarnos por huella dactilar, la presencia del módulo de cámara ya nos resulta algo molesta.
Hay una funda de tipo libro que viene incluida. Curioso cuanto menos
En mi caso he optado por combinar la identificación de huellas usando el dedo de la mano que no agarra el terminal y la identificación por rostros con un resultado perfecto.
Un detalle que se agradece inmensamente en este rango de precios es la inclusión de la certificación IP68 contra polvo y agua, y que en la caja se incluye una funda junto a un compartimento acoplable para el stylus (T-Pen). Eso sí, ten en cuenta que ponerle la funda lo convierte definitivamente en un inquilino exigente para el bolsillo de tu pantalón.
El verdadero hallazgo y punto destacado del TCL NXTPAPER 60 Ultra sin duda alguna es la pantalla. Y no solo por su tamaño. Aquí la clave está en la tecnología NXTPAPER 4.0 que incluye su panel.
A primera vista cualquiera que observe con cierto detenimiento la pantalla del TCL 60 Ultra te indicará algo obvio: ¿es la pantalla de tipo mate? A mi me lo preguntaron con mucha curiosidad y mi sonrisa y afirmación dieron a entender que sí, que lo es y además lo considero todo un acierto.
A simple vista podría pasar perfectamente por pantalla de tinta electrónica. La textura es idéntica a la vista y al tacto
Empezamos primero repasando las características técnicas del panel, aunque lo interesante no son los números. Tenemos una pantalla de 7,2 pulgadas, de tipo LCD, con frecuencia de refresco de 120 Hz y resolución FHD+ (1080 x 2340 píxeles). Este último dato junto con el brillo que no supera los 850 nits son cifras que nos dejarían bastante fríos si el análisis de la pantalla acabara aquí. Pero no es así en absoluto.
La pantalla se aleja mucho en bastantes aspectos a una tradicional. No solo por el acabado mate que facilita su lectura sino también por el tacto. Aquí no hay un cristal frío y resbaladizo, sino una superficie ligeramente aterciopelada, como si tocaras papel de alta calidad. Este recubrimiento elimina de manera bastante eficiente los reflejos y consigue transmitirnos la sensación de estar escribiendo en papel físico cuando usamos el stylus incluido con el terminal.
Es curioso que con su funda de tipo libro y el stylus incluido la acción de tomar notas en un smartphone nos haya parecido muy agradable y realista por la textura de la pantalla. Pero es un uso muy especifico al que cuesta sacarle partido, al menos en mi caso y teniendo en el terminal reconocimiento de voz muy eficiente.
Pero no acaba aquí la “magia” de la tecnología NXTPAPER. Justo bajo el botón de encendido tenemos un deslizador que habilita los modos de funcionamiento del panel de tinta electrónica. No es ciertamente tecnología de tinta electrónica pero es muy simular.
Este modo coloca la pantalla en blanco y negro pero ademas silencia notificaciones, cierra apps en segundo plano y elimina cualquier distracción. Para salir de ella basta con deslizar de nuevo el botón físico. Si lo queremos así, también podemos añadir las aplicaciones que queramos tener en este modo pero siempre en interfaz en blanco y negro.
Hay otro modo de uso llamado Colour Paper Mode que se encarga de atenuar los colores simulando papel impreso y que viene muy bien para artículos de prensa online o cómics.
Esta peculiaridad del TCL NXTPAPER 60 Ultra es de lejos la que más me ha convencido de los “extras” que intentan destacar los fabricantes. Es un verdadero placer usar este botón por la noche. Combinado con su modo de atenuación de luz que baja el brillo hasta los 2 nits y la reducción extrema de luz azul, es el teléfono que menos vista me ha cansado en la cama o sofá antes de dormir de siempre.
¿Las concesiones? No todo es perfecto. Los colores, aunque sorprendentemente precisos, carecen del golpe sobre la mesa (y la vista) de un panel AMOLED brillante y luminoso. Y al ser un panel LCD, el contraste deja unos negros que no acaban de ser tan puros como en una pantalla más clásica.
TCL ha ido a lo seguro a la hora de decidir el hardware del interior de su NXTPAPER 60 Ultra y ha elegido como SoC el MediaTek Dimensity 7400. Es un procesador muy solvente de gama media, acompañado de nada menos que 12 GB de RAM de base. Para la memoria interna podemos escoger entre 256 o 512 GB de almacenamiento.
En el día a día, con Android 15, el teléfono es plenamente fluido al moverse entre aplicaciones, navegar y gestionar la multitarea. No hay sensación alguna de tirones ni fallos importantes a nivel de sistema operativo.
Otra cosa es si queremos que tenga comportamiento de gama media de nivel. Ahí los rivales le sacan ya algo de ventaja, pero es solo algo que debería importante si jugar está entre tus prioridades de uso del terminal actualmente. Y no tendría sentido habida cuenta de que su gran valor está en otro lado.
En nuestras pruebas con benchmarks este TCL NXTPAPER 60 Ultra superó los 14.000 puntos en la prueba PCMark y los 1.000 y 3.000 en GeekBench 6. Cifras solo correctas para un gama media de su precio, manteniéndose como solvente pero sin destacar especialmente.
En el aspecto gráfico, donde cuenta con una GPU Mali-G615, Wild Life Unlimited se quedó por debajo de los 3.700 puntos y Sling Shot, también el a versión Unlimited, superó por poco los 7.150 puntos.
Sí que se ha mostrado muy eficiente en pruebas de estrés, por encima del 99% en estabilidad así como en la gestión de calor generado por el equipo, donde es de sobresaliente.
En cuanto al software, aquí tenemos Android 15 bajo la capa TCL UI v8, muy limpia y sin apenas presencia sobre Android más allá del alto nivel de bloatware preinstalado, algunas apps propias para juego o gestión del equipo así como la principal y más destacada aportación de TCL y que ya hemos repasado en la sección de la pantalla: Zona NXTPAPER.
En ese rol de equipo para leer ha entrado de lleno la IA con unas funciones mucho más útiles que la mayoría que hemos visto en otros terminales. Tenemos por ejemplo un conversor de texto a audiolibro, traducción en tiempo real o asistencia de texto para resumir. Y en todos los casos el funcionamiento nos ha convencido, ejecutándose especialmente de manera ágil la traducción en tiempo real o los subtítulos.
Emparejar una pantalla de 7,2 pulgadas a 120Hz con una batería de 5.200 mAh nos arrojaba dudas desde el primer momento. Y, de nuevo, la experiencia ha sido dicotómica.
En un uso tradicional, como smartphone al uso viendo vídeos, usando redes sociales, algo de juego y mucha app, el teléfono de TCL acusa su “reducida” batería para la enorme pantalla que alberga. Llegaremos al final del día bastante justos, con una media en nuestras pruebas de unas 6-7 horas de pantalla.
Donde brilla con luz propia es cuando activas su alter ego de "lector de libros". Usando el modo Max Ink, la batería se estira drásticamente, haciendo promesas de dejarnos olvidar el cargador hasta por una semana aunque no nos lo tomamos demasiado en serio dado que no es el uso que daremos al terminal de manera principal.
La realidad nos deja con cierta polivalencia para que, si queremos, podamos recurrir al modo que simula la tinta electrónica para consumir cierto tipo de contenido y sin darnos cuenta estemos ademas estirando la autonomía del equipo.
La carga rápida de 33W no es tampoco de las mejores del mercado. La batería, desde el 5%, alcanza la carga completa casi en una hora y media, siendo como siempre bastante más rápida en la primera media hora, donde estamos cerca del 50%. Como es ya habitual, el TCL viene sin cargador de serie incluido.
Tanta era la expectativa respecto al terminal en su faceta asociada a la pantalla y sus modos de visualización que confieso que mis expectativas con la cámara eran más bien cautelosas. Al fin y al cabo hablamos de un terminal de gama media. Pero no ha sido así.
Y es que la configuración de triple cámara ha tenido un comportamiento de bastante alto nivel dentro de su gama. Aunque el protagonista principal del gran módulo de cámara es su sensor de 50 megapíxeles (1/1,55”, f/1.8, 1.0um) con estabilización óptica, el zoom 3X óptico (50 MP, OIS, f/2.4, 1/2.8", 0.64um) me ha gustado incluso más por su polivalencia. Y luego tenemos el esperado gran angular de 8 MP (1/4", 1.12um), f/2.2) que tampoco ofrece mal rendimiento.
Empezando por el sensor principal, las fotografías destacan por un gran nivel de detalle y manejo del rango dinámico. Gran trabajo del HDR, que recomendamos dejar siempre en automático, aunque a veces pueda pecar de una ligera sobreexposición.
Disparo automático
A la izquierda, disparo a 50 MP
La gestión del color es muy correcta, enfatizando tonos sin resultar exagerado y comportándose muy bien en el balance de blancos. El sensor es capaz de mantener de manera muy destacada la nitidez y el detalle fino. Tan solo en escenas ya muy complicadas donde aparece por ejemplo vegetación, al fijarnos en detalle vemos que el sensor no es capaz de resolver bien el detalle fino y repetitivo en algunas zonas que no están en plano medio de la escena.
Disparo sensor principal. Automático. Modo Macro
En fotografía nocturna, el sensor ya sufre a la hora de contener la eliminación de texturas y detalle por culpa de la reducción agresiva de ruido generado, sobre todo si la escena contiene puntos de luz muy fuertes y zonas de completa oscuridad. Lo que sí que gestiona muy bien es el balance de blancos de las escenas.
Disparo con modo noche activado
En escenas con menos extremos a nivel de luz, como podría ser el interior de una casa o escenas bien iluminadas, el sensor ya vuelve a unos comportamientos destacados, con texturas muy bien conservadas (salvo en zonas complicadas como vegetación) y de nuevo, un excelente desempeño en conservar las luces y tonos de la escena como son en realidad. Y con el HDR comportándose de nuevo muy bien.
Disparo automático. Noche. Interior
Disparo automático. Exterior. Noche
Pero la joya de la corona habida cuenta de la gama en la que estamos es su teleobjetivo. Para retratos es una delicia, captando una profundidad preciosa. Además nos permite estirar de manera digital el zoom hasta niveles que lamentablemente solo son marketing. En realidad, incluso el 10x, cuando lo miramos en detalle, nos enseña la realidad de un procesado agresivo en colorimetría y un efecto acuarela total al que se añade elementos de sobreprocesado para tratar de solucionar lo inevitable.
El zoom 10X, incluso con buena luz no nos da resultados aceptables
Pero si nos quedamos excesivamente en el zoom óptico 3X, aquí la cosa cambia. La compresión de los planos es muy natural, transmitiendo calidad en las escenas que tomamos con él. También hay continuidad respecto al tratamiento del color con el sensor principal y nos dará mucha diversión es escenas con buena luz.
Zoom 3X. Disparo automático.
El gran angular de 8 MP hace un trabajo decente manteniendo los tonos de la cámara principal y de nuevo el HDR tiene un comportamiento excelente pero no obra milagros, así que tenemos falta muy importante de detalle fuera de la zona media.
Gran angular. Disparo automatico
Tanto la cámara selfie, de 32 GB, como el modo retrato nos dan muchas alegrías en este terminal. Tememos recortes muy bien definidos y tonos de piel agradables, demostrando de nuevo que en el aspecto fotográfico, TCL ha hecho los deberes con muy buena nota.
A la derecha, modo retrato usando el 3X directamente.
El TCL NXTPAPER 60 Ultra es un terminal atípico que se ha ganado mi más sincero respeto. Mientras que la mayoría de marcas intentan hacer a sus teléfonos competentes en absolutamente todo, TCL ha sacrificado contraste de pantalla y fuerza bruta buscando a un usuario muy específico. Y en ese aspecto lo ha bordado.
Si pasas muchas horas leyendo cualquier contenido en el móvil o sufres de fatiga visual, no hay ningún teléfono en el mercado ahora mismo que te vaya a dar una experiencia igual. Su pantalla NXTPAPER es un portento para los ojos incluso y las cámaras fotográficas, con un zoom 3X incluido, están a un gran nivel dentro de la gama media.
A cambio ya sabes que debes sacrificar brillo para la pantalla, potencia bruta para jugar y una autonomía son igual. Pero que una marca como TCL se haya preocupado menos de los números y más de la realidad del día a día con un smarpthone es una alegría.
7,8
Imágenes | Xataka
Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de TCL. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas
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La noticia
TCL NXTPAPER 60 Ultra, análisis: un terminal atípico que se disfruta mucho en consumo de contenidos y fotografía
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Penalva
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