El economista de la Fundación Sol expresó que, por ejemplo, el cambio de jornada laboral más la eliminación de la indemnización por años de servicio, otorgaría una facilidad a las empresas. Cuestionó la composición de la Mesa de Reactivación Laboral creada por el gobierno, ya que sus integrantes son o fueron parte de entidades de la derecha, respaldan posiciones de economistas de la dictadura, y no hubo representación sindical ni de los trabajadores. Señaló que desde el oficialismo se busca debilitar o terminar con la Dirección del Trabajo, lo que es “una aspiración clásica que viene desde hace muchos años por parte del empresariado”.
“Radio Nuevo Mundo”. Santiago. 19/7/2026. El académico de la Universidad de Chile y economista de la Fundación Sol, Gonzalo Durán Sanhueza, analizó algunas de las medidas que busca aplicar el gobierno de ultraderecha en materia laboral, clasificándolas como un peligro para la clase trabajadora.
El economista comenta que el cambio de jornada laboral más la eliminación de la indemnización por años de servicio, otorgaría una facilidad a las empresas para tener trabajadores por más horas, pagando menores salarios y tampoco una indemnización por despedirlos.
“Lo que están modificando es el cómo se calculan, pero si se aprueba esta norma que elimina la indemnización, entonces las empresas podrían despedir una vez que estuviste varias semanas trabajando 52 horas”, expone Durán.
El economista explicó que “a partir de esta reforma (del gobierno) lo que se logra es que la jornada ya no será fija, sino que se tiene que computar un promedio, en este caso, al mes. Puede haber semanas que trabajes más de 40 horas, o 42, otras 39, pero en el mes se hacen las 40. Eso es lo que actualmente existe. Y lo que se propone, es que ahora esa composición matemática no se haga en un mes, sino que hasta en un año. Eso significa que pueden haber semanas de mucha intensidad, en la cual trabajes 52 horas, y eso significa que habrá otras semanas donde trabajes bastante menos, incluso menos de 40, 37 o 36 horas. Por eso se dice que no se está rompiendo con las 40 horas, lo que se está modificando es cómo se calculan las 40 horas”.
Y añade: “¿Cómo se conecta con el tema de la indemnización? Que ahora las empresas podrían despedir con varias semanas en que la persona trabajó 52 horas y entonces nunca vas a poder compensar con semanas de baja intensidad” en horas trabajadas. “Ahí tenemos un problema bastante peligroso para la clase trabajadora y tenemos que estar muy atentos a que no se haga realidad”, enfatizó.
Gonzalo Durán expone, entrevistado en Radio Nuevo Mundo, que “la idea es que se instaure una especie de seguro, en el cual se va a cotizar 1,8 por ciento de la remuneración, y vas a ir acumulando un fondo y cuando te vayas, vas a poder sacar eso”.
Agregó que “eso es mucho más cercano a lo que es un seguro de cesantía, por lo tanto, conceptualmente tenemos una cuestión en disputa y es que no hay una lógica de indemnizar a quien se despide, sino que es alimentar un seguro de cesantía que ya existe”.
“En cuanto a lo que significa el ahorro para la empresa es sustantivo. Pensemos en el caso de una persona que gana un millón de pesos, esa persona, si se va en dos años, se va con dos millones de pesos, bajo el escenario actual, en cambio bajo lo que dice la propuesta (del gobierno y la derecha), con la cotización del 1,8 acumularía para un monto de indemnización de cerca de 432 mil pesos, es decir, la empresa se ahorraría cerca de un 80 por ciento al momento de despedir al trabajador”, indicó el especialista de la Fundación Sol.
Enfatiza en que “si esto se aprobara, tendríamos una situación de despido cuasi libre, sería muy rápido, incluso con el argumento de que la persona no se adecuó a lo que era la estrategia del gerente, y pueden despedir”. Recalca que, de acuerdo a la nueva norma que busca el Ejecutivo, “ya no va a estar el temor a desembolsar una suma importante de indemnización por año de servicio y tendremos la figura de un despido libre”.
El economista de la Fundación Social describió la composición de la Mesa de Reactivación Laboral que creó el gobierno para, en teoría, mejorar el empleo en el país que en los últimos meses rayó en el 10%.
“Estamos frente a una Mesa que representa los intereses muy marcados de una parte de la sociedad -dijo-. Esta Mesa tiene nueve integrantes, está comandada por David Bravo, que es el economista elegido economista del año por el diario El Mercurio, es un acérrimo defensor del sistema de AFP, que tiene frases como que los trabajadores son un cacho”.
Luego plantea que “si seguimos viendo la composición de la Mesa, hay dos personas que son firmantes de lo que es un programa económico liderado por el economista de la dictadura, Rolf Lüders. Luego tenemos a otras tres personas que son exfuncionarios del gobierno de Sebastián Piñera, por lo tanto, sabemos cuál es su línea de pensamiento. Si a eso le sumamos el caso de Cecilia Cifuentes, exintegrante de Libertad y Desarrollo (centro de estudios de la derecha), a Cuky Pérez que es una directora de empresas, y finalmente la directora de Economía de la Universidad Católica, Claudia Martínez, que tiene vínculos con el programa económico de Rolf Lüders. Por lo tanto, los nueve integrantes de la Mesa son representantes de un solo sector de la sociedad”.
Gonzalo Durán destaca que entonces “en esta Mesa de Reactivación no estuvo la voz de las y los trabajadores representados por dirigentes sindicales”.
Hay que considerar que esos integrantes respaldan las medidas del gobierno y algunas como ampliar las causales del despido por necesidades de la empresa y crear una comisión interministerial entre Trabajo y Justicia para evitar judicializaciones por despidos. Esto tiene que ver con debilitar o terminar con la Dirección del Trabajo, que es “una aspiración clásica que viene desde hace muchos años por parte del empresariado”, lo que a juicio del académico, “confirma que el gobierno está siguiendo los intereses de la CPC (Confederación de la Producción y del Comercio””.
Explica que “la Dirección del Trabajo se ha transformado en un órgano que emite dictámenes a favor de los trabajadores, lo cual desde el derecho no tiene nada de raro, porque en la relación capital-trabajo hay una parte débil y una parte fuerte, y la parte débil son los trabajadores que tienen que vender su fuerza de trabajo a alguien que se la compra, que son los empresarios, y se produce una asimetría que siempre va a existir”. Agrega que “un órgano como la Dirección del Trabajo nace para balancear en algo esa asimetría y, por lo tanto, tiene como objetivo ponerse del lado de los trabajadores”.
El economista sostiene que “lo que plantea este gobierno es que eso está generando una tremenda burocracia para las empresas, se aumenta el costo del despido porque cuando hay despido por necesidades de la empresa eso es impugnado muchas veces por la Dirección del Trabajo y eso significa que muchas veces aumentar el costo del despido cerca de un 30 por ciento. Ellos están tratando de evitar costos en el despido de trabajadores para que los trabajadores dejen de ser un cacho”.
Gonzalo Durán aborda el tema del salario mínimo y la negativa de la administración de José Antonio Kast de elevarlo sustancialmente, sobre todo para dejarlo más arriba de la línea de la pobreza.
Economista apunta al respecto que “lo que dicen los estudios internacionales es que cuando hay aumentos del salario mínimo, hay efectos positivos en la economía, se logra generar empleo, porque muchas veces ese sueldo mínimo lo que genera básicamente es potenciar la demanda agregada, es decir, se consume más, porque la clase trabajadora va teniendo más dinero en el bolsillo”.
“La investigación internacional que tanto nos gusta mirar, lo dice, lo dicen en Estados Unidos, en Inglaterra -añade-. Entonces porqué no atender ese tipo de evidencia. Uno no puede decir que el aumento del salario mínimo no tenga un efecto positivo”.
Expresa la necesidad de “no olvidar que el punto de partida no es neutro, es de extremada desigualdad en los ingresos, y de mucha precariedad en el trabajo. Salían las cifras de remuneraciones hace pocos días, a partir de la encuesta suplementaria de ingresos, y nos dicen que la mitad de los trabajadores en Chile ganan menos de 680 mil pesos líquidos. Eso lo responde todo. Estamos hablando de ingresos, de salarios, que son muy cercanos al salario mínimo y que no permite la subsistencia más básica”.
La entrada “Tenemos un problema bastante peligroso” con las medidas laborales del gobierno: Gonzalo Durán se publicó primero en El Siglo.
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