La Selección de Austria clasificó primera de su grupo de Eliminatorias y demostró que es un rival temible en el plano internacional.
Confederación: UEFA.
Apodo: Wunderteam (El Equipo Maravilla).
Ranking FIFA: 24°.
Grupo en el Mundial: J
El ranking FIFA tuvo mucho que ver con la clasificación de Austria al Mundial. En la repartición de bombos, los del Österreich quedaron emplazados en el Bombo 1, como los últimos cabezas de serie para las Eliminatorias. Esto les permitió competir con selecciones mucho más accesible de lo que habían tenido en el pasado. También, obviamente, la cantidad de clasificados fue de ayuda.
Sea como sea, los austriacos fueron líderes del Grupo H de las Eliminatorias de la UEFA, superando por dos puntos a Bosnia-Herzegovina y cayendo únicamente en un partido (ante Rumania, en Bucarest, por la mínima). El ticket al Mundial 2026 vino de forma directa a sus manos.
Kilómetros a recorrer en la Fase de Grupos: 3.105 kms. (San Francisco-Dallas-Kansas City)
Posibilidades estadísticas según RotoWire:
La Inteligencia Artificial, Gemini, piensa que Austria se la puede. Nuevamente, lo que favorece a los europeos es que caen de pie. Un grupo accesible les permitirá, según la IA, pasar a la siguiente fase y de ahí, incluso, podrían escalar un poco más.
Vamos por parte. Para el debut, la IA pronostica una victoria cómoda ante Jordania (“el Gegenpressing no dejará respirar a los árabes”) y, después, una caída ajustada ante Argentina (“incomodarán muchísimo al Campeón del Mundo”). Para el duelo final, Gemini vaticina una clasificación con victoria sobre Argelia (“cortará los circuitos argelinos y hará daño por las bandas”).
En dieciseisavos de final, y nuevamente favorecidos por su lugar en el Grupo J, los austriacos tendrán otro rival accesible, por lo que la IA cree que podrán aplicar el rigor europeo a su favor. Esto hará que el techo de Austria sea, finalmente, los octavos de final, donde quedarían fuera ante una selección de mayor calibre.
Porteros:
– Patrick Pentz (Brondy IF)
– Alexander Schlager (Red Bull Salzburgo)
– Florian Wiegele (Viktoria Pilsen)
Defensores:
– David Affengruber (Elche)
– David Alaba (Real Madrid)
– Kevin Danso (Tottenham)
– Marco Friedl (Werder Bremen)
– Philipp Lienhart (Friburgo)
– Phillipp Mwene (Mainz 05)
– Stefan Posch (Mainz 05)
– Alexander Prass (Hoffenheim)
– Michael Svoboda (Venezia)
Mediocampistas:
– Christoph Baumgartner (Red Bull Leipzig )
– Carney Chukwuemeka (Borussia Dortmund)
– Florian Grillitsch (Sporting Braga)
– Konrad Laimer (Bayern de Múnich)
– Marcel Sabitzer (Borussia Dortmund)
– Xavier Schlager (Red Bull Leipzig)
– Romano Schimid (Werder Bremen)
– Alessandro Schöph (RZ Pellets)
– Nicolas Seiwald (Red Bull Leipzig)
– Paul Wanner (PSV)
– Patrick Wimmer (Wolfsburgo)
Delanteros y Extremos:
– Marko Arnautovic (Estrella Roja)
– Michael Gregoritsch (Augsburgo)
– Sasa Kalajdzic (LASK Linz)
Once temporadas en el Bayern Munich y cinco en el Real Madrid. Cualquier jugador que lograse algo así debería ocupar los puestos más privilegiados de su selección nacional. Es lo que pasa con David Alaba, el cerebro en cancha de Austria.
Su experiencia y su pertenencia a una élite mundial hacen de este nacido en Viena le sirve a Rangnick como un segundo DT dentro del campo de juego. Este rol, sumado a la polifuncionalidad que le da su conocimiento (puede jugar de lateral izquierdo, mediocampista o, incluso, defensa central), hacen de Alaba un titular obligatorio.
A estas cualidades se suma una más: su exquisita zurda. David Alaba tiene un guante en el pie izquierdo y es esencial para el juego de Austria, ya que sabe meter un pase milimétrico desde una gran distancia.

El “fichaje estrella” de Rangnick. Carney Chukwuemeka brilló en las juveniles de Inglaterra y todos pensaban que podría optar a jugar en el equipo nacional británico. Nada más alejado, el nacido en Eisenstadt decidió dar un giro a su carrera y defender los colores de su lugar de nacimiento.
De padres nigerianos, este jugador nació en Austria, pero se crió Inglaterra. Recientemente, en marzo de 2026, decidió dar un giro en su carrera y defender los colores de su lugar de nacimiento. Y vaya que lo festejan los austríacos, ya que Chukwuemeka es un volante ofensivo que posee un físico privilegiado y un pie de seda.
El jugador del Borussia Dortmund cumple, además, con la premisa básica del DT de Austria: es un verdadero perro de caza. Tiene asimilado el ritmo frenético de la Bundesliga y es un volante ofensivo que no suelta la marca cuando pierde el balón. Claro que, cuando lo tiene, ataca verticalmente y rompe líneas, pisando el área como si se tratase de un segundo delantero. ¡Vaya “fichaje” obtuviste, Ralf!
Es el padrino del Gegenpressing. ¿Y qué es eso? ¿Se come? Viene del alemán Gegen (contra) y pressing (presión), lo que se refiere a la funcionalidad táctica que pretende ejercer una presión sofocante tras perder la posesión del balón. Para este estilo de juego, lo más importante es recuperar la pelota antes de pasados ocho segundos de su pérdida, es decir lo más cerca posible del arco rival.
Jürgen Klopp es el discípulo más famoso de esta idea. Sin embargo, Ralf Rangnick la viene aplicando también desde hace tiempo y decidió implementarla como un principio básico dentro de la Selección de Austria.
Rangnick combina esta presión alta con la definición veloz de las jugadas. Algunos conocen este estilo como la regla del 8-10, pues además del tiempo de recuperación, el cronómetro no debería pasar los diez segundos para finalizar la jugada. Esto genera un fútbol vertical llevado al extremo. Entretención pura a la hora de mirar. ¿Dará resultados en el Mundial, con Austria?

Era una deuda pendiente. Austria no clasificaba a un Mundial desde 1998, cuando enfrentó el Grupo B de Francia, con Chile, Italia y Camerún. Antes de la Copa del Mundo gala, los austriacos habían rozado el éxito en Suiza 1954.
Fue su mejor participación mundialista. El Wunderteam quedó segundo del Grupo 3 del Mundial de 1954, venciendo por la mínima a Escocia y dándole un baile a Checoslovaquia (5-0). Luego, en la siguiente ronda, hicieron el partido más goleador de una Copa del Mundo, al vencer por 7-5 a Suiza, el local. Por último, cayeron ante Alemania Federal (6-1) y vencieron a Uruguay en la definición por el tercer lugar (3-1), llevándose el bronce.
Un Mozart en el fútbol. Viajemos en el tiempo para visitar a Matthias Sindelar, el jugador más grande e influyente de la historia de Austria. Líder indiscutido del mítico Wunderteam de los años 30, fue apodado “El Hombre de Papel” por su físico espigado y su facilidad para evadir rivales. Es considerado el mejor austriaco de todos los tiempos porque transformó el deporte en arte puro: con una técnica milimétrica, una gambeta indescifrable y una inteligencia táctica muy adelantada a su época, se convirtió en el alma de un país que vio en su fútbol un símbolo de identidad y orgullo inigualable.
A nivel de clubes, su leyenda quedó grabada a fuego en el Austria Viena, institución donde pasó casi toda su carrera. Con los violetas lo ganó todo a nivel local, aunque su mayor hito continental fue conquistar dos Copas Mitropa (1933 y 1936), el torneo de clubes más prestigioso del Viejo Continente en aquella época (algo así como una Champions League en blanco y negro). Sindelar rompió todos los esquemas actuando como un falso nueve que retrasaba su posición para asistir y habilitar a sus compañeros, destrozando las rígidas defensas europeas.
Su estatus de mito eterno lo forjó con la camiseta nacional, guiando a Austria a las semifinales del Mundial de Italia 1934. Sin embargo, su hito más recordado fue en 1938, durante el “Partido de la Reunificación” contra Alemania tras la anexión nazi. Desafiando al régimen de Hitler, Sindelar anotó un golazo y lo celebró bailando con ironía frente al palco de las autoridades oficiales, negándose después a jugar el Mundial de Francia con el equipo germano. El 23 de enero de 1939 fue encontrado muerto en su casa, junto con su novia, Camilla Castagnola, una italiana judía. Si bien se archivó como un fallecimiento casual (por inhalación de monóxido de carbono), ya desde hace un tiempo Sindelar venía sorteando la persecución de la Gestapo.
No hay dudas que el sello de Rangnick es uno de los factores más impresionantes a favor de la actual Selección de Austria. El juego de presión absoluta es algo característico de este genio técnico. Apenas los austríacos pierden el balón, se lanzan como una jauría sobre el poseedor de la pelota. Esto hace que su equipo tenga un desgaste físico alto, por lo que un ojo está puesto en lo táctico y lo otro en el cardio.
Esta intensidad no es sólo para defender. Los austríacos no son un equipo que da decenas de toques para llegar al arco rival. Sus ataques suelen ser mucho más directos, lo que favorece el buen pie en la salida y la rapidez en ataque.
Parece tan obvia la debilidad máxima de un equipo de Ralf Rangnick que parece que está de más mencionarla. Pero bueno, vamos allá. Lo que le sucede al equipo austríaco es que sufre mucho con el desgaste físico. Esto puede empeorar con las tremendas temperaturas que se esperan para el Mundial 2026. O el DT opta por una banca profunda o mantiene un trabajo de recuperación física importante.
Y, precisamente, la otra debilidad de Austria se conjuga con su fortaleza. Pese a que es un equipo rápido y vertical, Österreich se enreda a la hora de cambiar de libreto. Eso le pasa con equipos muy cerrados, que le entregan el control del juego. Ahí va un datito gratis para Jordania.
¿Debemos nuevamente nombrar que Austria es parte de la historia por ser el ganador del partido con más goles en un Mundial? Sí, pasó en Suiza 1954. Y sí, fue un partido espectacular.
No obstante, lo que muchos no saben es que el portero de Austria para aquel encuentro, Kurt Schmied sufrió una tremenda insolación, debido a los 40° que hacían en Lausana para el momento del duelo. Alucinando y medio mareado, el portero contó con la ayuda del masajista del equipo, que le tiraba agua con una esponja desde detrás del arco.
Dato histórico, dato del presente. En la actualidad, Viena se ha convertido en una ciudad cosmopolita. De hecho, una de las máximas figuras de Austria lleva consigo una mezcla de ADN bastante particular y ligada con la realeza.
Se trata de David Alaba, quien es hijo de una ex Miss Filipinas y de un príncipe nigeriano que llegó a Viena para estudiar economía. Su madre se transformó en enfermera en Austria y su papá pasó de ser un guardia del ejército austríaco a un famoso DJ. Tremenda historia.
La maldición de la primera ronda pesa sobre las cabezas austríacas. Por eso, uno de los anhelos máximos del Wunderteam es conseguir los pasajes para los dieciseisavos y, así, romper con una mala racha que ya lleva 44 años.
La nueva generación se instalará en el Mundial 2026. Ninguno de los actuales jugadores austríacos ha jugado una Copa del Mundo. Esto se debe a la larga ausencia de la selección europea, que no llegaba a clasificar desde Francia 1998. Es algo rarísimo en un combinado del Viejo Continente del calibre del Österreich.

Por último, y para añadirle un sazón individual, el ex compañero de Alexis Sánchez en el Inter de Milán, Marko Arnautovic, se podría transformar en el jugador austríaco más veterano en marcar en un Mundial de fútbol. Considerando su capacidad goleadora, seguro lo logrará.
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